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Opinión/ Creado el: 2019-03-23 03:25

Los deseos convertidos en derechos

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 23 de 2019

Por: Luis Humberto Tovar Trujillo

Así definió la senadora María Fernanda Cabal, la palabra mamerto, que fue entre otras cosas una invención según ella, del expresidente Echandía.

En entrevista reciente en un medio de comunicación nacional, a la senadora le preguntaron el significado del termino “mamerto”, muy usado por ella en diferentes ámbitos, especialmente en redes sociales.

Son todos aquellos dice, “que dicen ser de izquierda, que hablan de justicia social, de la igualdad, de los superderechos (……) y son los deseos convertidos en derechos”.

Afirmó que, en ese trance, “es cuando desfiguran lo que es en realidad un Estado de Derecho y pasan por encima de los derechos de los demás”.

Los mamertos, que suelen decir ser de izquierda, son los más capitalistas, los más excluyentes, y lo más buena vida; son contradictores de su propia existencia.

Coloquialmente se le atribuye esa expresión, a la persona que es miembro del Partido Comunista; también en nuestro país, se dice de la persona que tiene escasa inteligencia o habilidad.

En Colombia, esta expresión, puede ser la palabra mas utilizada en las redes sociales; los extranjeros, muy pocos, según estudio, entienden de qué se trata, y es lógico, pues es considerado un colombianismo como el “mamar gallo”, aunque en Ecuador y la zona andina del Perú, es rara vez utilizado para referirse a alguien tonto o lerdo.

El origen del término es lo más curioso: en estos tiempos de marchas estudiantiles y protestas sindicales asociamos estos movimientos a las ideas de izquierda y muchos críticos los tildan de "petristas", "comunistas", el infaltable "castrochavistas" e incluso de "farianos", pero lo cierto es que, en los años 20 del siglo XX, el movimiento obrero era el fértil campo de batalla ideológica de los entonces poderosos partidos liberal y conservador.

Suena curioso, pues la imagen que tenemos de él hoy es la de un ultraderechista temible que quiso acaparar todo el poder del estado colombiano (que también lo fue), pero buena parte del caudal político del entonces temible congresista Laureano Gómez, quien había logrado tumbar al presidente Marco Fidel Suárez a punta de debates en el Congreso en 1921, estaba en el movimiento obrero y los sindicatos que respaldaban sus propuestas para el desarrollo económico nacional.

Sin embargo, en esos años 20 a esos sindicatos y movimientos obreros liberales y conservadores empezaron a llegar las ideas del partido comunista soviético; por supuesto, la URSS y el comunismo terminarían con el fracaso de su falacia económica representado en la caída del Muro de Berlín y la URSS, pero eso es otra historia, acá de lo que hablamos es de mamertos.

 


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