Los desafíos de la USCO en las próximas elecciones
Los tres candidatos que se disputarán las elecciones de este 27 de septiembre, marcarán el derrotero de la USCO en el próximo cuatrienio. Pedro Reyes deja como uno de sus principales logros la Acreditación de Alta Calidad, que ubica a la Universidad como un referente académico en el país. En manos de Nidia Guzmán, Mirian Lozano Ángel y Alfonso Albarracín, los tres ternados por el Consejo Superior para la consulta estamentaria, estaría el nombre de quien ocupará este cargo. Todos tienen méritos suficientes para para dirigir los destinos del alma mater, sin embargo al entrar a analizar sus hojas de vida, encontramos que la trayectoria académica, cargos ocupados, ejecutorias al interior de la USCO, liderazgo académico, social, administrativo y proyección son aspectos fundamentales para que cada uno tome la mejor decisión a pesar de las preferencias y afinidades hacia algún candidato en particular.
La Universidad tiene retos frente a la región que sola no sería capaz de alcanzar. Superar la crisis financiera que azota a las universidades públicas, fortalecer la planta de personal, transformar programas y crear nuevos pertinentes al desarrollo productivo, social y empresarial; así como trabajar de manera profunda en la ética, valores y principios humanistas de los estudiantes, profesores y administrativos. Las épocas en que docentes y estudiantes desarrollaban las prácticas y pasantías en las comunidades como parte de sus resultados académicos dejaron de ser ese vínculo real de la universidad con la comunidad, porque hoy sino hay incentivos económicos y académicos difícilmente los docentes y estudiantes acceden a cumplir parte de su misión institucional y social. La mercantilización y la monetización de la academia también han llegado a lo más profundo de la Universidad. Los centros de investigación y desarrollo tecnológico antes que ser esos elementos de relación estado-empresa-academia donde la innovación, el emprendimiento y la ciencia estuvieran en el centro de la universidad terminaron por fuera de la institución emprendiendo una lucha titánica para lograr el sostenimiento y el cumplimiento de sus propósitos. Cepas, Cenigaa y Acuapez deben tener nuevamente una mirada de parte de la USCO para garantizar que los desarrollos en fruticultura, piscicultura, conservación de fuentes hídricas y nuevas energías sean estudiados y desarrollados y se proyecte opciones distintas a la exploración del petróleo, ahora que se pretende explotar mediante el fracking.
El cooperativismo y la economía solidaria, aliados estratégicos en la transformación social, están prestos a sacar a adelante las iniciativas y proyectos que demande el concurso del nuevo rector. En esta etapa donde parte de los recursos de excedentes de las empresas cooperativas se van a invertir en la educación superior pública será una oportunidad para avanzar en la articulación educación media-técnica-tecnológica y superior a través de los ciclos propedéuticos. La educación superior no debe seguir siendo una rueda suelta frente a los demás ciclos educativos. La creación de la Escuela de Formación e Innovación Tecnológica y los avances en la educación virtual son un primer paso dado por la administración que termina.
