Los desafíos de la nueva rectoría en la USCO
Después del proceso electoral llevado a cabo en la Universidad Surcolombiana, la clara y contundente elección de la profesora Nidya Guzmán despeja el panorama administrativo, con miras a enfrentar las problemáticas que aún subsisten en el Centro Universitario.
La anterior administración dejó muchos aspectos positivos pero también negativos. Entre los primeros se encuentran indudablemente el proceso de acreditación de alta calidad y la gestión para la aprobación de la estampilla que asegura recursos adicionales a las debilitadas finanzas de la universidad.
Entre los aspectos negativos está el escándalo de corrupción que llevó a la cárcel al Contralor Municipal y a algunos concejales así como a la renuncia de la Personera. Aunque el asunto continúa en investigación, la imagen de la USCO quedó afectada pues se utilizó el nombre de la Institución para fines delictivos.
Además de estos problemas, la nueva administración deberá enfrentar la desfinanciación de la Universidad, aspecto estructural que ha generado un delicado panorama que de no ser enfrentado oportuna y eficazmente, podría poner en riesgo el normal funcionamiento de la Universidad.
Internamente quedan muchos aspectos pendientes como la carrera administrativa, el fortalecimiento a la investigación, la creación de una estructura para los posgrados, la racionalización del gasto público, el análisis de la pertinencia de algunos programas de pregrado, el impulso a la creación de más posgrados especialmente maestrías y doctorados, etc.
Sin embargo hay un aspecto urgente que no da espera y es el mejoramiento de la estructura física, la cual quedó rezagada frente al extraordinario crecimiento de nuevos programas y con ello de más estudiantes y docentes.
Para estos y otros tantos desafíos, la Rectora entrante debe contar con el apoyo decidido de la comunidad universitaria. Los enfrentamientos y divisiones deben quedar en el pasado y el trabajo mancomunado debe caracterizar la gestión de la nueva administración. Sus decisiones deberán tender hacia la protección de lo público, lejos de las prácticas corruptas y politiqueras que siempre están al acecho.
(*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho. USCO).
