viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-11-05 01:27 - Última actualización: 2017-11-05 01:28

Los derechos de los indígenas

Escrito por: German Alfonso López Daza
 | noviembre 05 de 2017

La protesta ciudadana es infortunadamente, el único medio con el que cuentan los sectores a quienes el Gobierno nacional no ha incluido en sus políticas y acciones o simplemente, porque le han sido incumplidas las promesas gubernamentales pactadas con anterioridad.

Después de los paros camionero, cafetero, minero, arrocero, de Buenaventura, entre muchos otros ocurridos en este año, otro sector entra ahora en la escena de las protestas: los indígenas. Ellos reclaman –nuevamente- la desatención y el incumplimiento de varios compromisos pactados con el Gobierno Santos.

El principal reclamo de esta población es el respeto de sus Derechos Humanos, así como el cumplimiento del acuerdo de la Minga realizada en 2016. Se pide también que se reconozcan las competencias de las autoridades de los territorios indígenas y el respeto de los recursos naturales, entre otras peticiones.

Muchos de los derechos que reclaman los indígenas han sido tratados y desarrollados por la jurisprudencia constitucional a partir de lo dispuesto en la Constitución Política. La Corte Constitucional ha precisado que los derechos fundamentales de los cuales son titulares las comunidades indígenas son, básicamente, el derecho a la subsistencia, derivado del derecho a la vida (artículo 11 de la C.P.), el derecho a la integridad étnica, cultural y social, el cual se desprende de la protección a la diversidad y del carácter pluralista de la nación (artículos 1 y 7 de la C.P.), el derecho a la propiedad colectiva (artículos 58, 63 y 329 de la C.P.), y el derecho a participar en las decisiones relativas a la explotación de recursos naturales en sus territorios.

La mayoría de las exigencias de los indígenas son la manifestación del principio de la diversidad étnica y cultural, del cual se derivan los derechos fundamentales antes mencionados. Las tensiones que se viven por cuenta de las reclamaciones, obligan al Estado a preservar la convivencia pacífica y a garantizar los derechos de todos, reconociendo las diferencias y necesidades particulares que surgen de la pertenencia de estas personas a grupos culturales específicos.

(*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho – Universidad Surcolombiana).


Comentarios