Opinión/ Creado el: 2017-07-01 01:57
Los anuncios del ELN
Una vez terminada la fase de desmovilización y dejación de armas por parte de las Farc, que les permite integrarse a la civilidad colombiana y dada la polarización política en que se encuentra sumergida la institucionalidad del país, el ELN sorprendió al país, con la intencionalidad de abordar con la Delegación de Colombia, el estudio para analizar las condiciones para avanzar hacia un cese al juego bilateral, acompañado de un cese de hostilidades, antes de la visita del Sumo Pontífice a este país. Este es el resultado de las gestiones diplomáticas de los países garantes: Ecuador, Brasil, Chile, Cuba, Noruega y Venezuela, que se encuentran acompañando en los ciclos de conversaciones que se adelantan en Quito Ecuador. Además, este grupo insurgente está visualizando con preocupación el devenir presidencial, que necesariamente, el tema central a tratar va girar en torno, si el Acuerdo Renegociado de Paz, se debe revisar o en su defecto se debe mantenerse, como fue pactado por parte del gobierno nacional. Lo que, si es realmente cierto, es que no quieren quedar por fuera de los esfuerzos gubernamentales para lograr la totalidad de la reconciliación nacional, dada la seguridad y las garantías jurídicas que está brindando, la nueva normatividad aprobada por vía Fast Track. Una vez asuma su periodo el próximo presidente, no quieren exponer su futuro, cuando ya los desmovilizados de las Farc están gozando de los beneficios y las garantías constitucionales del mismo.
En esta fase de las conversaciones, sus voceros han manifestado que, “para el mundo y Colombia, ha empezado un gran amanecer latinoamericano lleno de esperanza, convicción, alegría y paz”. La opinión pública está a la expectativa del desarrollo de estas conversaciones que pondrían fin a la violencia narcoterrorista y del secuestro en este país, que ha sido azotado durante más de cinco décadas, de un conflicto armado que solo ha dejado, muerte y desolación a millares de familias colombianas. Desde años anteriores se había intentado establecer esta iniciativa, que se buscaba desarrollar paralelamente con el proceso que se adelantaba en la Habana Cuba con el grupo insurgente de las Farc. A buena hora, este grupo subversivo ha abierto la puerta para detener esta absurda violencia narcoterrorista que ha enlutado a millares de familias que han sido víctimas inocentes del mismo. Los actores que se encuentran en la mesa de diálogos han exteriorizado en un plazo de ochos días, seguir abordado la agenda planteada y concertada, para buscar el sendero que conduzca a la verdadera consolidación de la paz con este grupo guerrillero. No podemos desfallecer en la búsqueda de esta ilusión y sueño de todas las comunidades de aquellas regiones donde tienen su actuar delincuencial, este grupo armado.
