¡Lo que es con Álvaro Uribe, es conmigo!
Nota: El texto de esta columna fue escrito y publicado el 19 de abril del año pasado, y ante la gravísima notificación que le ha formulado la Corte Suprema de Justicia al señor expresidente de la República Dr Álvaro Uribe Vélez mi artículo cobra vigencia, por lo que quiero ratificarme en toda la denuncia que publiqué ese día, pero además le pido a mis lectores que se tomen el trabajo de leer la entrevista que publicó la revista Semana, hace ocho días, realizada a los dos principales abogados del ilustre senador Uribe en la que sus defensores afirman los siguiente: “ Que la indagatoria que le harán el 8 de octubre en vísperas de las elecciones al senador y jefe del Centro Democrático se basa en un montaje, y en ella estarían violando flagrantemente el estado de derecho”. En mi columna de esa época, cuando hablo del gobierno debe entenderse que se trata del de Juan Manuel Santos.
“Millones de colombianos lo expresamos con decisión. Álvaro Uribe es un verdadero patriota. Se ha jugado la vida por cerca de 40 años en defensa del país. El daño que no le pudieron hacer los narcoterroristas de las Farc en más de nueve (9) atentados contra su integridad física, ahora se lo quieren provocar con acusaciones malintencionadas, falsos testigos, persecución a su familia, decisiones atropelladas y sesgadas, provenientes de altos tribunales que han tomado como suyas las infamias de un oscuro y tenebroso Senador de la izquierda que con lujo de detalles viene remplazando a su padre, otrora vocero político de las Farc en esa alta corporación. El senador Manuel Cepeda Vargas. A toda esta patraña se ha sumado el gobierno nacional de forma sibilina y torticera. Recordemos que auspició el reintegro de Gustavo Petro a la Alcaldía de Bogotá luego de la destitución que de él hiciera la Procuraduría General de la Nación. Sin embargo, para Petro no hay censura, ni cuando desde un noticiero patrocinado por el ejecutivo y en el espacio de “Pregunta Yamit”, este mamerto afirmó, sin rubor alguno, que “Uribe era un criminal”, y no pasó nada. Ni una sola manifestación de rechazo oficial a tamaño despropósito por parte del gobierno. Mutis por el foro. ¿Será que los ataques contra el expresidente Álvaro Uribe vienen ordenados desde el palacio de Nariño? Que yo sepa, o conozca, a mis ya 71 años, de casos o episodios en los que Álvaro Uribe Vélez haya levantado, o empuñado un arma contra un colombiano de a pie, ¡jamás!. Uribe si “dispara”, pero ideas, proyectos, organización, seguridad, emprendimiento, educación, salud, inversión y cohesión social. Enseña pulcritud, decoro y honestidad. Nos invita siempre a trabajar, trabajar y trabajar. Los enemigos de su gobierno, están obligados a reconocer que él cambio, para bien, el ejercicio del servicio público. Su exitoso recorrido por Colombia nos invita a millones de compatriotas a pedirle que no se aleje de su asombrosa tarea de amar a su país. Amar a alguien, o a algo, significa defender apasionadamente lo que se ama, y luchar intensamente por preservar ese algo, que reconocemos le sirve a Colombia. En cambio Gustavo Petro, ese sí, empuño las armas en su condición de militante del M19 y las dirigió contra el pueblo. En el prontuario de Petro se dice que participó en el robo de las armas al Cantón Norte en Bogotá. Celebró desde la cárcel la toma del Palacio de Justicia y el asesinato de 11 Magistrados de las altas Cortes y de una centena de indefensos ciudadanos, y cohonestó que esa monstruosa operación fuera financiada con dineros del narcotráfico. No debemos temerle a la verdad. Contar esa realidad nacional ante la faz de la republica se constituye en un deber ciudadano. Entonces, apreciados amigos, finalmente, ¿Quiénes son los criminales? La Corte le da veracidad a las afirmaciones de Iván Cepeda, enemigo acérrimo de Álvaro Uribe, hijo del senador de las Farc Manuel Cepeda Vargas, pero desecha una verdad incontrastable, esto es, que Cepeda, ofreció beneficios al testigo Juan Guillermo Monsalve, le ofreció traslado de prisión y una plata de una ONG para su familia, y sin embargo fue exonerado, al decir del Dr Jaime Granados, defensor del presidente Álvaro Uribe.
