LO QUE EMPIEZA MAL TERMINA MAL
Luis Humberto Tovar Trujillo
Estamos viviendo las consecuencias de las cosas mal hechas. Desafortunadamente hay que decirlo así, sin pelos en la lengua. Existe una tendencia generalizada en creer irresponsablemente, que la culpa es de la vaca, es decir, de los demas, y con ese simplismo, nos liberamos de nuestras propias responsabilidades, individuales y colectivas.
Utilizamos la expresión, la culpa es de Uribe, simplemente por deporte nacional, sin atender las consecuencias de hacer imputaciones deshonrosas a personajes de la vida nacional, máxime cuando inconcientemente algunos sectores de la población pretendieran liberarse del yugo impuesto por ellos mismos, y del cual nos sentimos impotentes para liberarnos.
Esa impotencia, hace que busquemos responsables por todos los lados, pero jamás reconocer, que de alguna manera somos culpables de esa misma impotencia.
Estamos viviendo las consecuencias de esas cosas mal hechas, desconociendo todos los canales institucionales legitimadores de una democracia, y ahora estamos corriendo el riesgo de volver por los fueros de la inestabilidad institucional, acentuados por esa sensación psicológica con incidencia sociológica, de un temor generalizado, producto de la decisón de quienes siempre han permanecido en el delito, de retar a todo un conglomerado social en su seguridad personal y colectiva, es decir, el riesgo de vivir dignamente.
Recientemente el ex presidente español JOSE MARIA AZNAR, en conferencia dictada en Guayaquil, sobre cómo afrontar el terrorismo; y expresaba, cómo no se pueden aceptar concesiones, ni negociaciones con los delincuentes, y se debe obrar contra ellos con toda la fuerza de un Estado.
Victima de siete atentados, tres de ellos por ETA, y cuatro en estaciones de trenes de Madrid, expresó: “la lucha contra el terrorismo, tiene que ser ante todo, un compromiso ético y una tarea moral; porque se arraiga en el vacío moral de sociedades que miran hacia otro lado, cuando sus conciudadanos son asesinados”.
Rechazó que se trate de centrar el debate en los origenes del terrorismo, y expresó:”es un error asociar el origen del terrorismo con la pobreza, porque los pobres no son por definición terroristas en potencia, los lideres terroristas son fanáticos ideologizados, y en muy pocos casos de extraccion social humilde. Quieren hacer realidad su delirio, sobre la base del asesinato y la amenaza masiva”.
Decia:”por la paz hay que hacer todos los esfuerzos que sean posibles, pero no las concesiones que los terroristas quieren. Hay que combatirlo con fuerza e inteligencia, es cierto, pero la inteligencia no es caer en la astucia de los terroristas, ni retribuirles porque dejen de matar. Justamente por estas razones, nunca he podido entender del todo, nunca he podido aprobar, el acuerdo entre el gobierno de Colombia y las Farc”.
Importante documento para nuestra reflexión sobre nuestra triste realidad actual.
