Llegada de venezolanos
La profunda crisis social, económica y política que está presentando la hermana República Bolivariana de Venezuela, se ve reflejada en el éxodo masivo de venezolanos que, a la fecha, se estiman en más de 560 mil personas, que han solicitado una tarjeta de Movilidad Fronteriza. Entre ellos se cuentan estos habitantes, con estatuto migratorio legal y otros que están en la ilegalidad, que en la mayoría de los casos están desempeñando labores del sector informal y en muchas ocasiones están siendo utilizados como recolectores de productos agrícolas. Buscan tener un mejor horizonte de vida especialmente a nuestro país, donde han generado algunos traumatismos en la normalidad de la vida de nuestros compatriotas, porque se han ubicado en espacios destinados para la recreación y en las zonas urbanas de algunas ciudades del país. Desafortunadamente la convivencia de los venezolanos en nuestro territorio se ha vuelto un serio problema para las familias colombianas, por el alto número de personas que traspasan la frontera y que superan la capacidad instalada y el accionar gubernamental para atender estos miles de inmigrantes que llegan a nuestro territorio.
En otrora, el país vecino se destacaba dentro del contexto internacional, por tener una economía fuerte que se reflejaba en la calidad de vida de sus habitantes, superior a los que presentaba el pueblo colombiano. Pero las medidas dictatoriales que ha tomado el dictador Maduro para conjurar la crisis están tergiversando totalmente el direccionamiento de un gobierno, que no ha podido resolver el creciente descontento popular, que está haciendo metástasis en todas las esferas de la sociedad venezolana. El accionar institucional está siendo acompañado de bravuconadas, mala aplicación de los instrumentos de la política macroeconómica y de expresiones eufóricas irracionales, como respuesta al clamor popular que está buscando su dimisión inmediata de acuerdo con los últimos sondeos de opinión que superan el 90%.
Pero las demandas sociales por alimentos, medicinas y de todas las demás necesidades básicas que son insatisfechas en su país, los ha obligado a migrar hacia algunas regiones de Colombia, donde el departamento del Huila no escapa a esta situación. Muchos extranjeros han logrado tener los permisos fronterizos para atravesar el territorio colombiano hacia los países suramericanos y han encontrado el camino más expedito, a través de los corredores que atraviesan esta región. El gobierno departamental y los municipios deben estructurar un plan de contingencia económico y social, para estar lista para atender a los venezolanos que decidan ubicarse de manera legal e ilegal, en caso de una migración masiva que se llegase a presentar. Inclusive la llegada de miles de venezolanos y de colombianos, que habían vivido por décadas en Venezuela, no es un secreto en los últimos años, pero tal vez lo que todavía el departamento desconoce es la magnitud de este fenómeno social, que ya se convirtió en la migración más alta de nuestra historia en todo el país.
