Llano incomunicado
LLANO INCOMUNICADO
Por enésima vez la región de los Llanos Orientales ha quedado incomunicada con el resto del país, por los grandes derrumbes que se han presentado, por el incremento del invierno en algunas zonas del país. El aumento de las precipitaciones durante los dos últimos meses, generan serias dificultades por los constantes taponamientos que ocurren en el trayecto de la vía Bogotá – Villavicencio. A los profesionales del volante, les toca asumir dichos riesgos en los 21 sitios afectados. Se han intensificado las labores de remoción de escombros en dicho trayecto que permanece cerrada, desde el pasado domingo, como consecuencia de las emergencias de carácter natural. La caída de toneladas de rocas ha obstaculizado estos tramos que tienen paralizada la dinámica productiva de esta importante región del país. Miles de carros permanecen estacionados, mientras los equipos y la maquinaria destinada para removerlos, están trabajando durante las 24 horas para reabrir la carretera antes del fin de semana.
Es un completo calvario se ha convertido esta crisis que están viviendo los llaneros, que empiezan a sufrir la escasez de algunos productos de primera necesidad que provienen del centro del país. Se estiman que más de cincuenta mil millones de pesos se están perdiendo por esta causa. La empresa concesionaria Coviandes encargada de su operación y mantenimiento, ha informado a los diferentes medios de comunicación, que hay 21 sitios afectados entre el kilómetro 31 y 70 por los constantes derrumbes, desbordes de quebradas y caídas de árboles que son las consecuencias que dejó el clima en la vía y que obstaculizan la carretera. A pesar de que la aeronáutica ha autorizado el incremento del transporte aéreo entre la capital de la república y los municipios llaneros, para atender la emergencia, es critica la situación económica y social que presenta la población.
Ojalá se supere pronto esta emergencia, para recuperar la libre circulación de vehículos, en la medida que disminuyan la intensidad de las precipitaciones. La concesionaria ha recomendado abstenerse de utilizar esta vía y buscar rutas alternas, pues las condiciones de seguridad no son favorables. La permanente deforestación, tala indiscriminada de árboles, incendios forestales y las prácticas agrícolas antitécnicas en zonas de ladera, son entre otros, los detonantes que han desestabilizado la zona boscosa adyacente de este importante cordón vial del país, lo cual han generado en épocas de altas precipitaciones, estos desastres que impactan negativamente el bienestar de la población llanera.
