viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-10-13 10:21

Llaneros solitarios

Escrito por: Ernesto Cardoso Camacho
 | octubre 13 de 2017

La actividad política que se desarrolla con motivo de los debates electorales del próximo año, viene presentando distintas lecturas que son interpretadas por quienes realizan análisis político en los diversos medios de comunicación.

La primera gran conclusión que ha concitado cierta unanimidad es que por el enorme desgaste de los partidos históricos, pero además por la desbandada que se observa en el partido del Presidente Santos, se hace imperativa la fórmula de las coaliciones, inclusive desde la elección de Congreso, previa la reforma constitucional que permita las llamadas listas cremallera o de coalición entre integrantes de diverso partido.

En tal escenario, alianzas como la del liberal con la U; la del CD con los conservadores uribistas; la ya consolidada alianza presidencial de Fajardo, Claudia López y Robledo; la de numerosos movimientos cristianos y evangélicos; y muy probablemente la de las Farc con los sectores políticos de extrema izquierda y otros movimientos sociales afines a tal ideología.

Definido el retiro de Cambio Radical del gobierno debido a su postura crítica a la implementación de la JEP, éste se insinúa como el jugador solitario que pretende obtener apoyos de algunos actuales congresistas que no desean regresar al legislativo como el conocido caso del Senador Lizcano, o de otros que solamente esperan la aprobación del transfuguismo para integrarse a sus listas

Por su parte, los conservadores gobiernistas, es decir, quienes han jugado como comodines de los dos últimos presidentes en vergonzante tarea en la que ya llevan 15 años; están abocados a jugar solos o a coaligarse con cualquiera de las mencionadas fórmulas, alternativa en la cual, acabarán de sepultar la vigencia histórica del Conservatismo que acaba de celebrar 168 años de vigencia.

En la competencia presidencial lo más llamativo ha sido la renuncia de varios aspirantes a sus colectividades y la decisión de recolectar firmas para inscribir sus candidaturas. Es tal la pérdida de confianza y de credibilidad en los partidos, incluido el liberal ante la rebeldía de Galán y Vivian Morales al no participar del mecanismo acordado recientemente, que ni siquiera los candidatos que se supone son sus líderes, les sacan el cuerpo para mimetizarse entre las firmas. De ésta debacle de pérdida de confianza y credibilidad solo se salvan el CD y los Verdes, quizás por ser los más nuevos, pues hasta CR fue desechado por su principal figura al no usar su aval.

De otro lado, la polarización causada desde el gobierno por cuenta del proceso de paz ha colocado el debate presidencial como un enfrentamiento ideológico entre izquierda y derecha, estrategia ideada desde la candidatura de De La Calle, avalada por Gaviria, Samper, Serpa y demás dirigentes del liberalismo; al punto de haber acorralado a Santos para presionar la salida del gobierno de Vargas Lleras.

En consecuencia lo que se avizora, es que para asegurar el paso a la segunda vuelta presidencial, es indispensable la formación de coaliciones, aspecto en el cual el uribismo se adelantó cautelosamente; seguido por Fajardo, Claudia López y Robledo; mientras Gaviria y De la Calle hacen esfuerzos por atraer a la U de Santos para consolidar una coalición de izquierda con Clara López que aglutine a todos los sectores sociales  “defensores de la paz”, pues al ritmo de las encuestas conocidas y el evidente desgaste del gobierno, corren el riesgo de no pasar a la segunda vuelta.

Quedan entonces en el escenario dos llaneros solitarios, Petro y Vargas Lleras quien tiene la opción de atraer al exministro Pinzón, mientras que a Petro no se le observa ninguna por ahora, aunque no es descartable que termine liderando la coalición promovida por las FARC.

Coletilla. Con lo ocurrido en Tumaco se comprueba que el AF tiene en el narcotráfico su talón de Aquiles.       


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