Leve recuperación inmobiliaria
La actividad inmobiliaria ha venido presentando una serie de altibajos de acuerdo con el comportamiento de la dinámica productiva del departamento. Cuando el sector petrolero estaba en su apogeo, se mantenían los precios del crudo por encima de los 100 dólares el barril, que, junto con la construcción de las obras de la Central Hidroeléctrica del Quimbo en el Huila, se empezó a generar un fortalecimiento del sector de la construcción. La iniciativa de inversionistas regionales y con la llegada de grandes constructoras nacionales se lograron desarrollar amplios complejos habitacionales, que contribuyeron a la consolidación de este importante renglón de la economía y por consiguiente, se convirtió en un importante motor de generación de empleo. Los altos salarios de los trabajadores empleados permitieron imprimirle un nuevo dinamismo a la finca raíz en el departamento, especialmente en la ciudad de Neiva. Inclusive se empezaron a construir centros comerciales de grandes superficies.
Pero la destorcida de los precios internacionales del petróleo, que llegaron a niveles de los 30 dólares por barril, la terminación de las obras del Quimbo, la aplicación incoherente de la política macroeconómica del país, entre los que se encuentran las tres últimas reformas tributarias instauradas por el presidente Juan Manuel Santos Calderón, altas tasas de interés y de la devaluación, que junto con los escándalos de la corrupción y un mayor control a los capitales provenientes de la economía subterránea, entre otros, se convirtieron en factores detonantes para que se aumentara el desempleo, y por consiguiente la capacidad de pago para la adquisición de bienes y servicios, como en el caso de la vivienda.
Uno de los indicadores más preocupantes, fue el aumento de los procesos judiciales por embargos y otros deudores, que les tocó entregar sus viviendas y vehículos en dación de pago, a las entidades financieras por la incapacidad de pagar sus compromisos hipotecarios. Por este motivo, somos espectadores de una amplia oferta de vivienda para vender y para arrendar y en algunos sectores de la ciudad; han quedado rezagados y paralizados grandes complejos habitacionales, porque la demanda se ha reducido ostensiblemente, por los factores expuestos anteriormente. De acuerdo con algunos voceros de las empresas inmobiliarias adscritas a Fedelonjas que operan en esta capital, han expresado que se empezó a percibir una leve recuperación de esta actividad durante el segundo semestre de la vigencia anterior, en la demanda de inmuebles domiciliarios en arriendos, y por otra parte, el arrendamiento de locales comerciales presentaron una dinámica más lenta. Los resultados del Acuerdo Renegociado de Paz, ha permitido recuperar la confianza inversionista y la llegada de capitales foráneos, que empiezan a permear tangencialmente este fenómeno, que ha sido expuesto por estos actores mencionados.
