Legislar con nombre propio
Uribe y su facción de adláteres del Centro Democrático, se encuentran empeñados en volver trizas ahora la institución procesal de la cosa juzgada y de rebote a la justicia, con su propuesta de legislar con nombre propio para tratar der revertir la condena en firme proferida por la Corte Suprema de Justicia contra el recientemente extraditado ex ministro de Agricultura Andrés Felipe Arias -que es lo mismo que buscar impunidad-, so capa de que fue injustamente condenado y habérsele violado el debido proceso porque no tuvo doble instancia en su juzgamiento.
Es así como el inefable representante a la Cámara del CD, Edward Rodríguez, ha anunciado que presentará un proyecto de ley o de acto legislativo -que ya ha recibido el respaldo por supuesto del subpresidente Duque para otro desgaste estéril de su precario gobierno-, interpretando marrulleramente una sentencia de la Corte Constitucional con el propósito de establecer una doble instancia para aforados – que ya existe-, pero con el veneno de la retroactividad y con la creación de una sala especial temporal en la Corte Suprema de Justicia. Mejor dicho, el instrumento preciso, no solo para hacer efectiva la segunda instancia para el convicto ex ministro, sino garantizar que con un tribunal manipulado y de bolsillo, se revoque la sentencia condenatoria que ya es cosa juzgada, para convertirlo en prócer de la democracia y perseguido político de la justicia.
Y para que no se diga que se va a legislar con nombre propio, Rodríguez ha dicho que el derecho retroactivo a la doble instancia se va a extender a todos los condenados en única instancia desde 1991, cuando entró en vigencia la Carta Política, con el loable fin de que puedan ser reversadas también las mismas condenas por el proceso 8000, y las atrocidades de la parapolítica. Y digo que se trata de un acto de marrullería enmascarado en un supuesto mandato de la Corte Constitucional para crear la doble instancia para aforados como un derecho fundamental, que no existe para casos como el de Arias -condenado en única instancia con observancia del debido proceso-, pues lo que ha dicho la Corte es que se debe legislar para “que se establezca el procedimiento legal que fije la manera como se hará efectivo el derecho a la doble conformidad judicial de la primera sentencia penal condenatoria”. Que es bien distinto a la doble instancia retroactiva -sin antecedentes en el mundo frente a la cosa juzgada- con la creación de un tribunal especial para beneficiarlo buscando impunidad, como lo plantea el marrullero representante.
Escolio. Como estaba cantado, con la adhesión de Cambio Radical -que ya sabemos que representa-, a la campaña del autodesignado elegido de Dios para ser gobernador, Carlos Ramiro Chávarro, quedó lista la manguala para seguir en las mismas condiciones de corrupción y atraso en nuestro descaecido departamento sin vías y pastaje de elefantes blancos; y plenamente identificado el enemigo a derrotar en las próximas elecciones de octubre con la reacción en las urnas de los huilenses no comprometidos con el fanatismo y el clientelismo politiquero.
