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Opinión/ Creado el: 2018-04-09 03:04

Las víctimas del acuerdo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 09 de 2018

Por Álvaro Hernán Prada

El 24 de noviembre de 2016, se volvió a firmar el acuerdo entre Santos y Timochenko. Un negocio en el que usaron a las víctimas, que terminaron siendo revictimizadas en cada página del documento. Desde que las negociaciones públicas iniciaron en La Habana, el discurso del gobierno fue que los niños reclutados, desplazados, secuestrados y familiares de los desaparecidos serían el eje central de la negociación. Que supuestamente era para ellos.

 

Empezaron a llevar grupos de víctimas a reunirse con el secretariado. Lo extraño es que, tratándose de una negociación con esa guerrilla, la mayoría de víctimas que asistieron no eran de ellos, sino de lo que han denominado “otros actores del conflicto”. La condición para llevar a una víctima de las Farc, era que estuviera dispuesta a perdonar. Claro, el gobierno no iba a permitir que nadie fuera a reclamarle nada a su contraparte y por eso, miles de personas agrupadas en FEVCOL (Federación Colombiana de Víctimas de las Farc), no tuvieron la oportunidad de mirar a los ojos a los autores de las peores atrocidades. Fueron ignoradas, maltratadas y desechadas.

 

Como si fuera poco, tuvimos que soportar que alias ‘Iván Márquez’ y alias ‘Jesús Santrich’, se burlaran cuando les preguntaron en televisión si pedirían perdón por sus crímenes. Entre risas cantaron “quizás, quizás, quizás”. Una escena que vive en la memoria de los colombianos, con el dolor de saber que ese par de asesinos ya están electos para ser representante a la Cámara y senador, mientras la verdad de sus actos queda en la impunidad.

 

En 2017 conocimos la Corporación Rosa Blanca. Un grupo de mujeres que escaparon de las Farc, luego de haber sido reclutadas en la niñez, violadas, usadas como esclavas sexuales de los cabecillas y obligadas a abortar como método anticonceptivo en la selva. Sus historias nos han conmovido, pero vemos con preocupación cómo el mismo gobierno Santos las ha perseguido con el ESMAD por contar la verdad. Han querido silenciarlas desde Palacio y desde las filas de las Farc, quienes han mandado emisarios a amenazarlas y advertirles que se callen.

 

La tragedia no termina ahí. Los niños reclutados han ido quedando en el olvido. El candidato presidencial Humberto de la Calle y el Comisionado Sergio Jaramillo, aceptaron ante la pregunta de la periodista Karla Arcila, que la lista de menores reclutados, la fecha y condiciones de desmovilización no quedaron en el acuerdo. Afirmaron que ese asunto estaba a discreción de la guerrilla e intentaron justificarse, pero la indignación de los ciudadanos aumentó. Los niños que han sido arrebatados de sus familias campesinas para las filas del terrorismo, no han sido devueltos, no han sido identificados y son otra víctima del acuerdo.

Un año y medio después de la firma, no sabemos dónde están los desaparecidos, ni dónde están los secuestrados. En su lugar, vemos todos los días a las Farc disfrutando el beneficio de no pagar un solo día de cárcel. Como si fuera poco, los autores de crímenes de lesa humanidad ya fueron nombrados congresistas. Cada día les

encuentran más dinero y bienes, producto del narcotráfico, secuestros y extorsiones. Riqueza manchada de sangre, que conservarán como premio por ser los peores terroristas de todos los tiempos.

 

Hoy es el día de las víctimas y no es suficiente conmemorarlo con palabras. Debemos abrazarlas y exigir justicia. Un bálsamo de tranquilidad con verdad sobre los hechos y lo más importante: sin olvido.


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