Las mujeres gestoras de cambios desde sus derechos
Por: María del Carmen Jiménez
Naciones Unidas oficializó en 1975 el 8 de marzo como “Día Internacional de la Mujer” Es costumbre en países como el nuestro homenajear con rosas, detalles, viandas, fiestas a quienes representamos el 51.2% de la población. En el marco de esta conmemoración lamentablemente, se presentan altos índices de violencia de género. Para muchas mujeres es un día trágico, como fueron trágicos los acontecimientos que marcaron los orígenes de esta fecha.
En 1857 cuando cientos de mujeres de una fábrica de textiles de Nueva York salieron a marchar en contra de los bajos salarios que eran menos de la mitad de lo que percibían los hombres por la misma tarea, fueron atacadas brutalmente por la policía, con una cifra de 120 mujeres muertas. En 1911 también en Nueva York 123 mujeres y 23 hombres murieron incinerados en la fábrica Triangle Shirtwaist.
En la actualidad, el Movimiento social de Mujeres ha sido gestor de cambios en la legislación colombiana, gestor de procesos de formación para la construcción de autonomía e identidad de género entre muchos logros. Sin embargo, continúa demandando una atención justa del estado a nivel nacional, departamental y local para garantizar a las mujeres sus derechos, que pasan por el respeto a la vida, el empoderamiento político, social económico desde su participación en diferentes esferas organizativas y de poder, como en la toma de decisiones hasta la implementación de las políticas, programas y acciones que conduzcan a cimentar la equidad e igualdad de oportunidades. A pesar, de los avances obtenidos en materia jurídica prevalecen las inequidades, la violación de los derechos de las mujeres, la discriminación y las múltiples violencias.
Las cifras ratifican las marcadas diferencias en el acceso a los servicios y beneficios del desarrollo entre hombres y mujeres. Según el Censo Nacional de 2018 el porcentaje de hogares encabezados por mujeres pasó de 29,9 a 40,7 por ciento, mientras que la jefatura masculina disminuyó de 70,1 a 59,3%. El propio DANE estableció que las mujeres al frente de sus hogares viven en peores condiciones, deben asumir las cargas domésticas y laborales al mismo tiempo, cosa que no sucede con la mayoría de los hogares con jefatura masculina, encontró que la incidencia de la pobreza es más alta en los hogares liderados por mujeres.
Si bien, las cifras indican que las mujeres están más educadas, la realidad es que se emplean menos que los hombres. Para el primer trimestre de 2019 la tasa de desempleo para las mujeres fue del 14.0% y para los hombres del 8,7% a ello se suma la brecha salarial del 20% entre hombres y mujeres que cumplen las mismas funciones según el Ministerio del trabajo. La participación femenina en la economía del cuidado es decir, el trabajo no remunerado relacionado con el mantenimiento de la vivienda, cuidado de los niños, ancianos, enfermos, es del 65,7% frente al 34,3% ejercido por hombres.
Ser mujer ha implicado una gran lucha en la historia, por eso es importante afianzar nuestra identidad y sororidad para seguir trabajando juntas por nuestros derechos, por construir nuevas masculinidades, para profundizar la democracia en el país y en la casa.
