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Opinión/ Creado el: 2017-11-05 01:24 - Última actualización: 2017-11-05 01:25

Las mingas cocaleras y las inhabilidades

Escrito por: Jorge Eliseo Cabrera Caicedo
 | noviembre 05 de 2017

Según el diccionario de la lengua española, la palabra minga significa “reunión de amigos y vecinos para hacer algún trabajo en común…”. Por ejemplo, los vecinos de una vereda se reúnen para arreglar un carreteable, la escuela, la sede comunal, la sede deportiva, etc. La pregunta que nos hacemos es ¿para quién están realizando el trabajo de bloquear las vías en varios lugares, como la importante vía Panamericana “por manifestantes que participan en la gran minga indígena…”?

El Diario El Tiempo publicó una foto en primera página de los “indígenas” con los rostros casi totalmente tapados para ocultar su identidad. Si actúan en una protesta legítima, ¿Por qué razón se tapan los rostros? ¿Quiénes son realmente los que obligan a los indígenas a participar en forma agresiva en los bloqueos a varias vías de comunicación? ¿Será acaso casualidad que las protestas se realizan exactamente en las regiones cocaleras?

El Gobernador del Cauca, Oscar Rodrigo Campo Hurtado, expreso “su rechazo a los hechos violentos en la Panamericana, como el uso de explosivos, agresiones a los medios de comunicación, y a una ambulancia de salud”, según lo informó el mismo diario nacional, así como los bloqueos en la vía a Buenaventura y en otras regiones del país.

Es inaceptable “la retención” de 17 policías por casi 24 horas, por miembros de la guardia indígena en Risaralda, a quienes despojaron de su dotación y fueron maltratados duramente. Se informa ahora sobre la retención de 4 policías en el Cauca y de 49 policías lesionados. Ello es producto de un Estado débil y corrupto, que se preocupa únicamente por darle plenas garantías y prebendas a una mínima parte de la población, a los militantes y dirigentes del nuevo partido de las FARC.

Y mientras tanto, no hay garantías para ciudadanos de bien, como los ex ministros Oscar Iván Zuluaga y Luis Alfredo Ramos, a quienes se pretende negarles mediante artimañas, la posibilidad de ser candidatos. El primero fue absuelto por el Consejo Nacional Electoral, y el segundo, está en una larga espera de un fallo definitivo de la Corte Suprema de Justicia, no obstante haberse comprobado la utilización de testigos falsos, para impedir sus candidaturas.

Los ciudadanos no soportamos más injusticias y más hechos de corrupción.

El Gobierno Nacional, ante las dudas expresadas por la Comisión de seguimiento a los delitos electorales, sobre las inhabilidades de los ex miembros de las FARC para participar en política por las numerosas condenas de que han sido objeto, acudirá a la Corte Constitucional para que “interprete” el Acto legislativo de la Jurisdicción Especial para la Paz. Otra opción que sugiere con angustia el Gobierno Nacional es una nueva ley que aclare las dudas existentes. Recordemos que las inhabilidades son expresas y una de ellas es la de no haber sido condenado.

Definitivamente, el Gobierno Nacional está enredado en medio de sus desafortunadas e improvisadas determinaciones. Hay que cambiarle el rumbo al país. La catástrofe ya se nos vino encima. No dejemos morir la Democracia.