Opinión/ Creado el: 2019-01-12 03:02
Las lealtades delincuenciales
Por: Luis Humberto Tovar Trujillo
Definitivamente como decía recientemente el ingeniero supuestamente acreedor de Petro, que posteriormente negó haberle prestado un dinero a su candidato presidencial, un tal Velez, comentando sobre el interlocutor del video conocido, se refirió a las verdaderas lealtades entre delincuentes.
He recordado ese episodio, ahora que conocemos la posesión de Maduro y el apoyo de las Farc.
Solamente en esas mentes enfermizas, son posibles esas lealtades, después de ver toda una economía destrozada, la gente muriéndose de hambre, desnutrición en ancianos y niños, malformaciones en estos, lo que indica que, pese a la eventual existencia de una recuperación nutricional de los menores, de todas formas, el futuro de la sociedad venezolana estará llena de deformidades en el crecimiento y desarrollo de su población.
A pesar de todo esto, todavía existen mentes atrofiadas que se declaran solidarias con un gobierno que ha convertido a ese país, en guarida de la delincuencia, partiendo por la protección concedida y que aun conserva a las Farc y de todo cuanto grupo subversivo existe, en un atentado aleve contra América Latina y en ultima instancia contra el mundo.
Se necesita estar demasiado enfermo mentalmente, para llegar a esos extremos, de ser solidario con el usurpador del poder venezolano, y prolongar la agonía de toda una sociedad agobiada por una tiranía, revestida de democracia, porque en esas mentes se refiere al tirano como demócrata, y a los demócratas en las democracias civilizadas como tiranos.
Toda una inversión en la utilización de los términos, para engañar al pueblo y seguir en el sometimiento, creyendo que, con un mendrugo de pan subsidiado, prolongan la anestesia mental y continuar con el desfalco de las instituciones para seguir sometiéndolas al delito para beneficio propio y de algunos sectores de la comunidad internacional, que han hecho del Estado el latifundio para sus intereses delincuenciales.
¿Habrá lugar a tanta maldad?, efectivamente la hay; pero lo mas grave de todo es el silencio de la gente buena permitiendo tanta atrocidad, y quienes de alguna manera intentan contribuir a retomar los procesos de desarrollo y crecimiento económico suelen ser amenazados con las armas adquiridas productos del delito, para proteger desde luego a los delincuentes que se amparan en esas formas de gobierno infame.
¿Acaso se les puede creer a esos barbaros ser defensores de los derechos humanos como se han autodenominado?, y lo más grave aún, existen organismos internacionales tan contaminados de ese barbarismo que le comen cuento.
Definitivamente como decía recientemente el ingeniero supuestamente acreedor de Petro, que posteriormente negó haberle prestado un dinero a su candidato presidencial, un tal Velez, comentando sobre el interlocutor del video conocido, se refirió a las verdaderas lealtades entre delincuentes.
He recordado ese episodio, ahora que conocemos la posesión de Maduro y el apoyo de las Farc.
Solamente en esas mentes enfermizas, son posibles esas lealtades, después de ver toda una economía destrozada, la gente muriéndose de hambre, desnutrición en ancianos y niños, malformaciones en estos, lo que indica que, pese a la eventual existencia de una recuperación nutricional de los menores, de todas formas, el futuro de la sociedad venezolana estará llena de deformidades en el crecimiento y desarrollo de su población.
A pesar de todo esto, todavía existen mentes atrofiadas que se declaran solidarias con un gobierno que ha convertido a ese país, en guarida de la delincuencia, partiendo por la protección concedida y que aun conserva a las Farc y de todo cuanto grupo subversivo existe, en un atentado aleve contra América Latina y en ultima instancia contra el mundo.
Se necesita estar demasiado enfermo mentalmente, para llegar a esos extremos, de ser solidario con el usurpador del poder venezolano, y prolongar la agonía de toda una sociedad agobiada por una tiranía, revestida de democracia, porque en esas mentes se refiere al tirano como demócrata, y a los demócratas en las democracias civilizadas como tiranos.
Toda una inversión en la utilización de los términos, para engañar al pueblo y seguir en el sometimiento, creyendo que, con un mendrugo de pan subsidiado, prolongan la anestesia mental y continuar con el desfalco de las instituciones para seguir sometiéndolas al delito para beneficio propio y de algunos sectores de la comunidad internacional, que han hecho del Estado el latifundio para sus intereses delincuenciales.
¿Habrá lugar a tanta maldad?, efectivamente la hay; pero lo mas grave de todo es el silencio de la gente buena permitiendo tanta atrocidad, y quienes de alguna manera intentan contribuir a retomar los procesos de desarrollo y crecimiento económico suelen ser amenazados con las armas adquiridas productos del delito, para proteger desde luego a los delincuentes que se amparan en esas formas de gobierno infame.
¿Acaso se les puede creer a esos barbaros ser defensores de los derechos humanos como se han autodenominado?, y lo más grave aún, existen organismos internacionales tan contaminados de ese barbarismo que le comen cuento.
