Las deudas al hospital
Se ha hecho costumbre escuchar a través de los medios de comunicación los dramas humanos y relatos de los usuarios que acuden a las instituciones de salud en busca de una atención inmediata, para superar sus dificultades orgánicas que día tras día se vuelven recurrentes, por las deficiencias que se presentan en dichos servicios. Pero la retórica barata esbozada por algunos funcionarios ministeriales que tienen la responsabilidad de formular y estructurar la política de la salud a nivel nacional, frecuentemente los escuchamos manifestando que se ha superado el problema en esta materia, pero que en la realidad, las regiones viven otra dimensión por la deficiente prestación de este servicio, para atender las urgencias y recuperación de los usuarios enfermos que acuden a la diversa oferta hospitalaria que se ofrece en el país.
Pero la voz de alerta, la expresó el Superintendente Nacional de Salud, Fabio Aristizábal Ángel tras su visita el viernes anterior a la ciudad de Neiva, donde colocó en la picota pública a las EPS de Comfamiliar y Medimás, como las principales deudoras del Hospital Universitario Hernando Moncaleano de esta ciudad. Esta situación ha colocado en serios aprietos a esta entidad, por los incumplimientos legales de acuerdo con la normatividad vigente, que ponen en serio riesgo a sus finanzas en un mediato futuro y de carácter humano que pueden afrontar los usuarios. No hay derecho que las diferentes EPS que operan en el Huila, le adeudan más de 180 mil millones de pesos durante la vigencia de 2018, superando en 10 mil millones de pesos, respecto al año 2017.
Hay que reconocerle la excelente gestión que ha realizado su director Jesús Antonio Castro Vargas, quien desde su primer cuatrienio ha logrado plasmar al interior de la institución una política pública de crear un clima organizacional gratificante, a través de los programas de humanización y seguridad del paciente, para que todos los usuarios se sientan muy bien atendidos y que el servicio requerido, sea acorde con las necesidades médicas que requieran las personas que acuden a las diferentes áreas de la medicina. Cuenta con los equipos de última generación tecnológica, que lo clasifican en niveles de tercera y cuarta categoría de alta complejidad. Producto de la alta demanda, se atienden los enfermos procedentes de los departamentos del surcolombiano. A veces son insuficientes las camillas y el personal médico, pero vale destacar la entrega total de su recurso humano, que con abnegación y con una alta calidad, superan todos los obstáculos que se presentan a diario.
