Las bebidas azucaradas
Actualmente las bebidas azucaradas están encabezando la lista de enemigos de la salud, por sus efectos dañinos que están generando una relación entre el sobrepeso y la obesidad. Este efecto dañino para el bienestar de las familias huilenses se convirtió en tema de discusión por parte de la Asamblea Departamental, que en la sesión del jueves anterior aprobó en primer debate un proyecto de Ordenanza presentado por los destacados Diputados Armando Acuña Molina y Virgilio Huergo y que fue respaldado por toda la bancada de la Duma Departamental, que buscan la prohibición de la venta y consumo de bebidas azucaradas en las instituciones educativas públicas en todo nuestro territorio.
Así, se busca estructurar estrategias tendientes a reducir las estadísticas de obesidad y diabetes en los menores de edad. Es importante destacar que el consumo de azúcar no representa un riesgo, siempre y cuando se haga con moderación. Lamentablemente, la mayoría de las personas busca saciar su sed con bebidas procesadas que contienen grandes cantidades de sacarosa, excluyendo de su dieta el agua natural. Las enfermedades crónicas pueden desatar comorbilidades, es decir, generar uno o más trastornos, además de la enfermedad primaria. Esta cadena de padecimientos tiene su origen en los malos hábitos, entre los que se incluye la ingesta excesiva de bebidas azucaradas.
Lo interesante de esta iniciativa, es buscar el cambio de actitud para que no se distribuyan estas bebidas y se reemplacen por jugos naturales de las frutas producidas en todos los municipios del departamento. Inclusive, se convierte en una oportunidad para el sector agropecuario para salir de la crisis en que se encuentra.
A nivel mundial hay más de 41 millones de niños menores 5 años, es decir el 7 % de población mundial, con sobrepeso y obesidad. Según la OMS, en 2016 había más de 340 millones de niños y adolescentes (de 5 a 19 años) con sobrepeso u obesidad. Esto significa que esta enfermedad golpea hoy al 7 % de esa población, cuando en 1990 atacaba al 5 %.
En los países de ingresos medianos bajos como Colombia, el número de niños con sobrepeso se multiplicó por más de dos puntos porcentuales, pasando de 7,5 a 15,5 millones, durante los últimos cinco lustros.
Con ello el departamento del Huila, busca estructurar una política integral de seguridad alimentaria, que va a ser liderada por sus autoridades y con el concurso de todos los estamentos educativos. El debate no termina aquí. Sin embargo, la vigilancia estatal puede dar nuevas luces sobre la forma como funcionaría dicha norma, buscando que el Huila, se alimente de manera más saludable.
