Largo verano
El IDEAM ha estimado que la temporada seca en el País se extenderá hasta mediados de marzo y con ella, todas las consecuencias que conlleva para el ecosistema.
La poca nubosidad en el territorio nacional genera, dependiendo de la región y el piso térmico efectos que no pueden ser catalogados de otra forma que nocivos.
En el altiplano cundiboyacense, sus habitantes viven días soleados, lo que para algunos puede resultar bastante placentero si tenemos en cuenta que Bogotá y sus alrededores son famosos por sus días lluviosos y grises. Sin embargo, en las noches y las madrugadas, como consecuencia de las noches desprovistas de nubes, llegan las heladas, hecho meteorológico que usualmente se presenta para estas fechas, pero que muchos campesinos han tildado de inusualmente duras este año generando perdidas en sus cosechas de papa y otras hortalizas de clima frio
En territorios cálidos como el nuestro, la gravedad se refleja en el secamiento de las fuentes hídricas y los incendios forestales que tienen como principal causante la mano del hombre.
Ya vemos incluso al llegar la noche, las líneas de fuego que se alcanzan a divisar en la cordillera central cerca a Neiva, algo que es claro, no es de alarmarse si lo vemos como un fenómeno que se presenta anualmente.
Lo curioso es que por lo general, y sólo como un comentario de un lego en la materia, la temporada seca fuerte en nuestra región se siente usualmente en agosto y septiembre, fechas en dónde se originan los incendios y sequías de mayor intensidad. Pero estamos en enero, y si usamos la sabiduría de los que mas saben sobre cambio climático (no precisamente me refiero a los científicos), en este caso los campesinos, las famosas cabañuelas auguran un año de mucha sequía.
¿Qué son las cabañuelas? Dirán algunos, pues no son otra cosa que una predicción muy usada en las zonas rurales en dónde se toman los primeros 24 días del mes de enero, otorgándole a cada día un mes del año, y dependiendo de sí en determinado día caía o no lluvia, así mismo en dicho mes podría estimarse que habría la pluviosidad suficiente.
Así pues, si en el día tres de enero llovía, significaría que en el mes de marzo (mes 3 del año) habría lluvias importantes.
Siendo ya mitad de mes, y si las cabañuelas fueran una verdad revelada, al menos hasta ahora podríamos decir con gran preocupación que este año sería seco al extremo.
Lo importante por lo pronto es reforzar las medidas de mitigación del tiempo seco que estamos viviendo y sobre todo actuar con conciencia y no sólo para las redes sociales, bien reflexionaban algunos al decir que nada sacan unos cuantos compartiendo imágenes de la catástrofe de Australia, si en nuestra ciudad seguimos contaminando y atentando contra el ecosistema.
