La voracidad parlamentaria
Por Luis Humberto Tovar
Debo advertir que no conozco la decisión judicial que llama a responder ante el rescoldo de Corte que nos queda, a más de cien congresistas, y lo más grave, tres de ellos huilenses, que generalmente por una u otra razón, han sido protagonistas de escándalos por su actividad escabrosa, que nada legítima en el escenario del congreso.
Digo rescoldo de corte, porque sencillamente, nos acostumbraron a eludir expresarse mediante autos y sentencias como todo buen juez, sino por los medios de comunicación, haciendo uso de una reforma entre comillas que solo ellos conocen, a los estatutos procesales nuestros, que crearon las denominadas filtraciones, para hacerse notar ante la sociedad, inventando protagonismos inexistentes, porque sus providencias son el resultado de todas las limitaciones intelectuales posibles, llegando al extremo del cartel de la toga.
Es lamentable y por eso no aguantamos más, que personajes de esta calaña, sigan invadiendo el escenario del congreso y de la política.
El cinismo es tan mayúsculo, que les pasa peor que a los dirigentes de la guerrilla, que pese a las manifestaciones de rechazo de la ciudadanía, siguen creyendo que como por arte de magia, esas manifestaciones de repudio se convierten en aplausos y aprobación a sus gestiones corruptas; la guerrilla, aparentemente suspendió la campaña visible, pero aquellos les importa un comino estar sometidos al escarnio publico y quieren seguir en el congreso para seguir manteniéndose de los barriles de las lavazas del gobierno.
Así premió Santos a quienes acudieron con voracidad a reclamar por las decisiones aberrantes contra la democracia, por denuncias hechas, entre otros, por el Centro Democrático, y que después de tantos años, la Corte en el consuetudinario ejercicio de politiquería barata, solo hasta ahora, por mediar este proceso electoral, toma decisiones que todo el país esperaba con ilusión tardía pero también en entredicho, por la pérdida de la confianza legítima en las altas cortes.
Y lo más grave aún, en actitud fraudulenta en términos políticos, el Senador Andrade quien anunció retirarse, pero no, del congreso, pues estará, en cuerpo ajeno y consanguíneo, en su hermana Esperanza, ésta no ha fijado linderos políticos y morales (¿ será acaso en común y proindiviso?) con su hermano, convertido en su jefe de debate, utilizando deliberadamente su poder como presidente de su partido, para canjear electores en todo el país a su favor, a costa del funeral de su colectividad.
