La verdadera intención de Duque con Venezuela
Por: Diego Muñoz Marroquin
Conozco al presidente Duque a través de mi Señora y sus amigas que estudiaron con él en la Universidad Sergio Arboleda. De vez en cuando se reúnen a departir y recordar épocas de Universidad y el tema de su excompañero es siempre recurrente. Aparte de esa información y si tenemos en cuenta sus actos, su proceder y su discurso, es fácil concluir que el mandatario ha decidido jugársela toda por la caída del régimen dictatorial de Maduro. Digo esto porque en muchos aspectos, sobretodo económicos, nuestro presidente es igual a Donald Trump y también, aunque no lo crean, al Senador Jorge Robledo (el Trump colombiano como le dice Felipe Valbuena), pues Duque, Trump y Robledo piensan primero en su país y en cómo solucionar los problemas para los empresarios nacionales pues son ellos los que pueden lograr el desarrollo de un país.
Iván Duque, sin ser empresario, tiene una visión de país desde esa perspectiva y por eso se explican muchas de sus decisiones, para entender un poco mi teoría contaré mi propia experiencia. Desde el año 2005, Muñoz Abogados tiene una sede física en la ciudad de Caracas y operación en el mercado venezolano, por lo tanto, he sido testigo directo y presencial de lo que sucedió en ese país, no solo con los empresarios de allí sino también con los colombianos. La sede de nuestras oficinas se abrió debido al inmenso volumen de trabajo que teníamos apoderando a los colombianos que vendían todo tipo de productos y servicios a Venezuela país que por su cultura e historia petrolera no ha desarrollado casi ninguna otra actividad industrial.
En estos 14 años de presencia directa he visto el proceso continuo de destrucción total del aparato productivo de ese país. En los primeros años nuestro negocio era boyante gracias al enorme flujo de empresarios colombianos con presencia directa en Venezuela, pero al poco tiempo empezó a verse el desinterés por ese mercado debido a los problemas cambiarios y de pago que ya eran motivo de preocupación. Aproximadamente para el año 2010 nadie quería vender allí y por el contrario comenzó un éxodo masivo de empresarios venezolanos, a tal punto que nuestro negocio cambio y empezamos a atender a esos empresarios venezolanos que se volcaron con sus inversiones a USA, a Panamá, y por supuesto, a nuestro país. Después de 2015 la situación se agravo y ya todos saben los resultados.
La arriesgada apuesta de Duque con Venezuela puede salir mal y, Dios no lo quiera, generar una guerra fratricida de proporciones mundiales, pero yo sinceramente creo que saldrá bien, y de ser así, el presidente se convertirá en un líder de reconocimiento mundial y reactivara de manera inmediata la economía colombiana pues serán nuestros empresarios los que deberán llevar la batuta de la reconstrucción de Venezuela. Los invito a que todos oremos para que sea así.
