La USCO: ¿Un faro de corrupción?
Por Armando Saavedra Perdomo
A principios de los años 60, un joven barayuno, escribió un documento que sacudió a la sociedad huilense, se denominaba, “Carta a los jóvenes” publicado con el subtítulo: “Operación Huila”[1]. En este documento el abogado Guillermo Plazas Alcid hacía un llamado a los jóvenes para que tomaran las riendas del destino de su región ante la ineficiencia, ineficacia y falta de acción de la dirigencia local.
Propuso una serie de proyectos de gran importancia para el desarrollo social, económico cultural y político del departamento siendo, a mi modo de ver, la más visionaria, la creación de una universidad regional, que formara profesionales idóneos y comprometidos con el desarrollo del Huila y la región.
Este documento no fue letra muerta, años después desde la cámara de representantes, y luego desde el senado, este joven logró convertir su llamado en una realidad mediante la ley 55 de 1968 con la que se crea el Instituto Técnico Surcolombiano, ITUSCO, y 8 años después mediante la ley 13 de 1976, el instituto se transformó en la Universidad Surcolombiana.
58 años después, el sueño de alcanzar la “Superación integral del Huila”, parece haber caído en el olvido. La universidad vive hoy en día, uno de sus peores momentos. La elección del nuevo rector ha despertado las más bajas pasiones, la corrupción parece campear por el otrora centro de pensamiento del Huila, y la discusión no se centra en las bondades de los candidatos ni su desempeño científico y mucho menos en sus calidades intelectuales, sino más bien en sus escándalos, acusaciones y bajezas.
En el nuevo proceso de entre 16 aspirantes, a codazo limpio se eligió una terna que casi a diario salta a los medios locales. Chuzadas, micrófonos ocultos, componendas, tutelas mal comportamiento e investigaciones son algunos de los escándalos que se le siguen a los candidatos
La profesora Nidia Guzmán, al parecer y de acuerdo con los diarios y columnistas locales, quiere a toda costa quedarse con el cargo. Ya fue nombrada en propiedad y retirada mediante fallo del consejo de estado, por haber sido postulada por un amigo a quien ella misma había apoyado en el consejo superior, violando el mandato constitucional, en su articulo 126.
A Nelson Gutiérrez por su parte, se le acusa de abusos y presiones a estudiantes, según grabaciones que nos llegan por las redes sociales. Al único que aún no salpican los escándalos es a Luis Alberto Tamayo, exdirector regional del SENA y a quien se le reconoce su gran desempeño en dicha institución. Cabe destacar que desde la elección de la terna se decía en los corrillos que si Nidia lograba estar entre los tres finales, ella sería la rectora.
¿Dónde quedaron los méritos académicos? La profesora Nidia ha dado media vida a la institución, ayudó a fundar Ileusco, El Instituto de lengua de la universidad, al profesor Nelson se le reconoce su capacidad académica y de investigador en temas tan importantes para el Huila como es la caficultura, así como al Doctor Luis Alberto, sus grandes logros al frente del SENA. Entonces pregunto yo: ¿por qué quieren destrozar sus carreras, sus vidas y sus logros, ¿cuál politiquero barato?, ¿qué se esconde detrás de esta elección?, ¿dejó la Universidad de ser el FARO que construiría un mejor futuro, para convertirse en un faro de corrupción donde se forman nuestros jóvenes?, no podemos olvidar que egresados del campus, son algunos de los concejales, diputados y alcaldes que hoy son investigados.
El Doctor Plazas, reconoce en la universidad “un fracaso, …que asumió todas las deficiencias de la clase política”, yo, no estoy de acuerdo, mi llamado es a los cientos de jóvenes universitarios, a docentes y egresados, que cumplan con su deber, que le apuesten a devolverle a ese faro la luz que ha de iluminar el desarrollo integral del Huila, y que definitivamente elijan bien, sin imposiciones politiqueras, que han demostrado fracaso tras fracaso, amanecerá y veremos.
[1] López, Martha Eugenia, Guillermo plazas Alcid, Memorias, conversaciones con la periodista, Panamericana formas e impresos S.A. diciembre de 2016.
