martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-02-19 01:26

La USCO debe blindar su gestión institucional

Escrito por: Israel Silva Guarnizo
 | febrero 19 de 2019

La reciente decisión del Consejo de Estado de suspender provisionalmente a la rectora de la USCO, Nidia Guzmán, con el argumento de haber violado el artículo 126 de la Constitución Política de Colombia, deja un escenario de incertidumbre y de inestabilidad institucional al quedar abierta la posibilidad de nuevas elecciones en el mediano plazo. Más allá de cuál sea el escenario que se avecina, espero que nuestra universidad logre salir avante y recobre esa imagen de respeto, confianza y transparencia en los procesos eleccionarios, soporte fundamental de la autonomía universitaria que tanto se aduce en los momentos de crisis.

La universidad venía de cierta estabilidad desde la administración de Eduardo Pastrana, porque antes, las denuncias, demandas, elegidos, nombrados y destituidos eran la única respuesta ante las presiones de los micro poderes dentro y fuera de la alma mater. La universidad es codiciada por su presupuesto y cargos por la clase política como fortín burocrático, por docentes, decanos y administrativos que se disputan el control del presupuesto y el direccionamiento de la institución. Un Consejo Superior que lejos de garantizar su papel de ser la máxima instancia que garantice a todos los actores la transparencia, la confianza y el direccionamiento estratégico; así como el posicionamiento académico ha terminado en las mismas lógicas de la disputa por el control de la universidad.

Si algo refleja lo que hoy está pasando al interior de la USCO, es ni más ni menos la falta de liderazgo y gobernabilidad por parte del Consejo Superior Universitario, organismo que tiene en sus manos tomar las decisiones de fondo sobre todos los procesos que definen el direccionamiento de la USCO. Muchas voces y opiniones se manifestaron sobre lo que podría ocurrir de llevarse a cabo el proceso de selección de la terna, al cual el organismo rector hizo caso omiso. Este debió analizar las consecuencias y los efectos de  toma de decisiones viciadas o por el contrario blindarse contra futuras demandas. Finalmente no tuvo en cuenta las opiniones y procedió a convocar elecciones con la terna elegida bajo las consecuencias y situaciones que implica para la universidad estar inmersa en la interinidad reinante.

La suspensión temporal de Nidia Guzmán, quien en sus primeros cien días, asumió el liderazgo con el compromiso y responsabilidad que la caracteriza, queda truncado. El profesor Hipólito Camacho tendrá en sus manos la capacidad para dirigir el proceso para que la USCO devuelva la confianza ante los errores cometidos por el Consejo Superior Universitario, quien debe asumir y aceptar la falla de no haber tenido en cuenta las advertencias, pero sobre todo carecer de la suficiencia jurídica de sus integrantes. El llamado es para que el Consejo Superior revise el Estatuto General, los códigos de ética, buen gobierno, donde la aplicación del régimen de inhabilidades e incompatibilidades le evite a la universidad afrontar la inestabilidad que hoy padece.