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Opinión/ Creado el: 2018-04-26 01:02 - Última actualización: 2018-04-26 01:03

La unidad regional ante todo

Escrito por: Alfonso Vélez Jaramillo | abril 26 de 2018

Por Alfonso Vélez Jaramillo

La dirigencia regional no debe permitir una potencial declaratoria de caducidad del contrato de concesión del corredor vial Santana- Mocoa-Neiva, porque los efectos jurídicos serán muy nocivos, negativos y frenarían el desarrollo del Huila y el Sur del país, mientras se pone en práctica la nueva solución.

Lo que debe facilitarse es una alianza estratégica con el fin de que la compañía Aliadas para el Progreso S.A. S., ceda sus derechos a otra que tenga musculo financiero y esta pueda realizar las obras comprometidas en la Concesión. Se habla del interés de una compañía francesa expertas en venir al Huila.

Por ahora se evidencia un preocupante retardo del concesionario Aliadas que afronta más de 20 procesos sancionatorios y se encuentra adportas de una posible declaratoria de caducidad de contrato, como consecuencia de continuos incumplimientos.

La declaratoria de caducidad es constitutiva del siniestro y la norma autorizaría al Gobierno Nacional para cobrar la garantía única constituida en su favor por el contratista ante una compañía aseguradora.

Sin embargo, mientras esto ocurre los trabajos se paralizarán e inclusive se corre el riesgo quien sabe por cuantos años más, que la doble calzada y la ampliación de las carreteras del Huila y el Putumayo queden en veremos, como en el caso del estadio de Neiva.

De lo que se trata es salvar el contrato suscrito con la Agencia Nacional de Infraestructura, y los expertos están de acuerdo con la propuesta del Gobernador del Huila Carlos Julio González Villa, de ayudar a buscar un socio estratégico al contratista para que Aliadas ceda sus derechos y de esta manera se pueda salvar la doble calzada y el desarrollo vial para la competitividad del departamento.

La iniciativa surgió luego de que González Villa, expidiera el Decreto 0236 mediante el cual declaró la Situación de Calamidad Pública, con el fin de adoptar medidas para enfrentar la crisis vial originada por el mal estado de las carreteras a consecuencia del desastre natural en el sector conocido como Pericongo, que no ha podido atender la concesión contratada con Aliadas, afectada económicamente, a raíz del caso Odebrecht.

Y contrario a las críticas que siempre se hacen en épocas electorales, considero que la toma de los diputados en la Plaza de Bolívar de Bogotá si

logró los objetivos propuestos porque unió a la dirigencia política en torno al Gobierno y se consiguió el apoyo nacional para habilitar en su totalidad la carretera nacional a Pitalito.

Ante la emergencia a través de los ministros de Hacienda y del Interior el Gobierno se comprometió a aportar los recursos para la recuperación de la banca de la carretera nacional y la adecuación de la variante de 11 kilómetros para mantener el tránsito vehicular hasta Pitalito, lo mismo que la vía alterna Pitalito Acevedo, El avispero en la carretera que comunica con el Caquetá.

Sin embargo, el hecho más significativo lo constituye la unidad de los congresistas y los diputados huilenses quienes junto al Gobernador plantearon la calamidad que vive el Huila y fueron escuchados

En ese orden el Gobierno nacional se comprometió a financiar con recursos de las Ocac y de las regalías petroleras el Plan de Acción que ejecutará el Invías para mejorar las condiciones viales de los municipios de Pitalito, Acevedo, Suaza, Altamira, Timaná, Tarqui, Oporapa y Elías, los más afectados.

Y aunque para muchos la reacción fue tardía hay que reconocer que sin recursos era inviable una declaración de emergencia en una carretera

nacional y nadie contaba con la situación crítica de Aliadas, que debe ceder su lugar para que no siga afectando al Huila, porque aquí no tenemos la culpa de su situación.


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