martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2018-12-14 01:18

La última partida de Raúl Salazar

Escrito por: José Israel Charry
 | diciembre 14 de 2018

Que la vida nos provoca momentos agradables, otros menos y otros que no lo son, es lo común, pero, igual, hay algunos de ellos que nos generan impactos muy fuertes, como el que produjo esta semana en no pocas personas, entre quienes me incluyo, la conclusión del ciclo vital de mi inolvidable amigo Raúl Salazar.

Después de una prolongada, activa, productiva y dinámica vida, se vio afectado por la enfermedad que no le permitió seguir la marcha.

Hace varias décadas tuve el placer de conocerle al lado de otro gran hombre: Luis Humberto Villarruel. Por cosas y casos de la naturaleza tuvimos desde siempre empatía, simpatía, armonía, identidad especialmente en lo referente a la ideología y la actividad política. Todo se transformó en el gran árbol que simboliza y simbolizará nuestra amistad, tan difícil de encontrar y consolidar hoy, porque no se tiene la paciencia, la dosis de sinceridad y dedicación que exige; así como el afecto personal y desinteresado.

Con Rául, compartimos sentimientos, convicciones, gustos, opiniones y proyectos. El respeto a la libertad de cada quien y la complicidad en muchos eventos, fueron constante en la que se enraizó ese gran árbol que nos cobija y cobijará y mantendrá unidos siempre.

Como era apasionado por la política y lo público, también lo era por los toros y el juego.

En la parte de los sentimientos supo dar todo de sí. No de otra manera se entendería la solidaridad, cariño y amor con que lo envolvieron hasta la etapa final su bella esposa y su hija: ‘Las clauditas’, su hijo, hermanas, hermanos y muchos cercanos familiares.

Nosotros, también con el sol a las espaldas, como decía el expresidente Alfonso López Michelsen, seguimos dando otros pasos hasta encontrar la meta. Entre tanto, a este caro amigo le llevaremos tejido con los hilos de la amistad en nuestro corazón. Para su bella familia nuestra solidaridad. Sabemos bien qué es perder un ser amado, más cuando pasa el tiempo. Igual, mucha fortaleza para sobrellevar el devenir y llevar con orgullo la memoria de este gran Ser.