lunes, 06 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-07-05 08:14

La tragedia de los llaneros

Escrito por: Ernesto Cardoso Camacho
 | julio 05 de 2019

 

Es paradójico el que ahora que conmemoramos los 200 años de la campaña libertadora, en la cual el crucial aporte de los bravos y aguerridos jinetes de la llanura oriental fuera definitivo para la victoria, esa hermosa y rica región de la patria esté sufriendo las consecuencias del inclemente invierno, agravadas por la aberrante falta de eficacia en la planeación del desarrollo vial que comunica a Bogotá y el centro del país con su capital emblemática, la ciudad de Villavicencio.

Inaudito que después de casi 25 años el Estado colombiano no haya sido capaz de construir arteria vial tan trascendente para el desarrollo nacional, pues nadie desconoce la enorme riqueza que albergan los departamentos de la Orinoquía colombiana como son Meta- Arauca- Casanare-Guaviare-Vichada y Guainía; los cuales generan muchos de los productos agrícolas y pecuarios que se comercializan en Corabastos y la mayor producción petrolera del país.

Con otras dos arterias viales tan esenciales como son las dobles calzadas de la  Ruta del Sol que conecta a Bogotá con la Costa Caribe y la de Bogotá Buenaventura; proyectos que llevan ya más de 15 años en ejecución, aquélla y éstas, constituyen una verdadera vergüenza nacional causada por la improvisación pero muy especialmente por la intolerable corrupción que caracteriza la contratación de nuestras obras públicas más trascendentes.

Conalvías, empresa de Corficolombiana que pertenece a la organización Sarmiento Angulo, propietaria del emporio financiero del Grupo Aval; curiosamente también está presente en la Ruta del Sol.

Los emblemáticos casos de corrupción más recientes como Odebrecht y Cemex, explican por sí mismos, el grado de cinismo al que ha llegado buena parte de la clase dirigente que hemos padecido. No obstante, el Congreso es incapaz de derogar la ley que permite el beneficio o subrogado penal de la “ casa por cárcel “ para los delincuentes de cuello blanco.

La tragedia que embarga hoy a los llaneros reclama una absoluta solidaridad nacional. El gobierno acaba de anunciar importantes medidas de alivio económico y tributario para palear la enorme crisis económica, ambiental y social, pero seguramente sus efectos no alcanzarán a conjurar las incalculables pérdidas para la región. El problema de fondo que es la culminación de la doble calzada con las condiciones de seguridad indispensables y el verdadero mejoramiento de las dos vías alternas actuales, seguirán en veremos, pues decisiones en tal sentido requieren muchos recursos fiscales y gran voluntad política de la Nación, los cuales claramente hoy no existen.

En éste lamentable contexto como se extraña el que el gobierno Santos y la dirigencia política del Huila que apoyó sin reservas esa administración, hubiera suprimido los recursos y suspendido las obras que el ejército nacional lideraba en la construcción de la vía La Uribe- Colombia, pues tal conexión vial constituye sin duda alguna una importante vía alterna para llegar a Villavicencio, representando para el norte del Huila una oportunidad de desarrollo.

Nuestra vecindad con la promisoria región de la Orinoquía debería convertirnos en protagonistas en la solidaridad nacional con los llaneros y en aliados estratégicos de su desarrollo. Los congresistas actuales y quienes aspiran a la gobernación deberían asumir tal liderazgo.

Cuánta falta va a representar la temprana y lamentable ausencia del connotado periodista EDGAR ARTUNDUAGA, para combatir con valor civil y “sin pelos en la lengua “, la amenaza creciente de la corruptela política para nuestro amado terruño. Paz en su tumba.