martes, 31 de marzo de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-09-15 02:00

LA SILLA VACIA DEL PRESIDENTE

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 15 de 2020

POR JOSE EUSTACIO RIVERA MONTES

El problema no radica en la ausencia del presidente de la republica Iván Duque Márquez o el desatinado acto del funcionario de la alcaldía de Bogotá en poner en ultima hora, la tarjeta con el nombre del siempre ausente mandatario, en un acto de perdón y rechazo en la plaza de Bolívar con el animo de hacer un reconcomiendo a las victimas de los desmanes y protestas de los últimos días por la muerte de Javier Núñez luego de demostrarse que hubo uso desmedido de la autoridad de miembros de la policía en Bogotá. Duque Márquez debió asistir, no en una actitud de doblegarse ante un irreverente mandataria, si no mostrando un acto de grandeza con las familias de las victimas y demostrarle al país, que no es un momento de dividirnos mas, como siempre desaparecido y disgregado.

Entre mas avanza el periodo de Gobierno presidencial, mas arrogante se vuelve la actitud de el mas joven presidente de la historia de Colombia. Un Gobernante de 43 años de edad gobernando para un país viejo. Desconectado de las realidades y de las necesidades de esta nación. Dirigiendo desde una cámara de televisión y como todo un profesional presentador de televisión, muestra su faceta de estadístico y piloso muchacho de universidad. A las 6 de la tarde millones de Colombianos apagan su televisor, por que no logran encontrar en su presidente el líder que Colombia necesita en estos momentos.

Los actos de rechazo de miles de ciudadanos en todo el país, con mayor epicentro en la ciudad de Bogotá, es respuesta al hambre, desocupación y desesperanza de unas mayorías ciudadanas, que no consienten no solo una policía que requiere profundas reformas al código de policía, si no a los protocolos y comportamientos de un grupo de policías activos, que no esta bien en generalizar, pero si de reconocer que de muchos años se vienen presentando este tipo de actos con la ciudadanía y que hoy llega en respuesta con muchos actos de intolerancia.

Así como se le reclama al mandatario dejar de gobernar desde un programa de televisión, también el congreso debe volver al salón elíptico del congreso, a detallar, debatir y analizar el duro momento de nuestro país, hay que darle la cara a la problemática y no desde el computador dejar miles de palabras, que se van a quedar en una grabación y en un acto político mas.

La silla vacía del presidente por mas que quieran satanizarla como una jugadita de la alcaldesa o del funcionario encargado del protocolo de la alcaldía, tiene que ir mas allá. Preocupa la sobrades y despoticidad de quien gobierna este país. Desconectado, indolente y gobernando solo para sus electores y el partido político que lo tiene prisionero y desconociendo al otro país de la Colombia olvidada.