La seguridad social de kafka
Por Daniel Cortes
Colombia posee el realismo mágico de Kafka y algunas situaciones inverosímiles, sacadas de Gabriel García Márquez, las cuales suceden desde hace cien años con pocas variaciones. Nuestro Congreso y Gobierno están conformados por la misma clase política, en las mismas proporciones e incluso con parientes de políticos que han sido condenados penalmente por corrupción, por lo que el panorama nunca ha sido alentador de cara a la disminución de la desigualdad, la cual últimamente está más visible que en años anteriores en el 90% de la población, es decir, en la clase media sin patrimonio que adeudan todo y la baja que simplemente sobrevive el día.
Unas palabras que se han cimentado como versos recordados por los amantes de la literatura, creados por un Abogado que lo único que deseaba en la vida era escribir e inmortalizar situaciones como: “Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregorio Samsa despertó convertido en un monstruoso insecto. ¿Puede haber algo peor?”. En esta ocasión se recuerda la triste y conmovedora historia descrita por Franz Kakfa hace más de cien años en su obra “La metamorfosis”, cuando un comerciante muy proactivo y responsable con el mínimo vital de sus familiares pese a las vicisitudes enfrentadas a diario para poder comercializar sus productos, despertó una mañana convertido en un insecto gigante sin motivo aparente.
En la época que vivió nuestro personaje ni siquiera se habían reconocido los derechos laborales, apenas se habían dado unos movimientos obreros a partir de la revolución industrial, específicamente la lucha por el triple ocho ocurrida en Chicago (EEUU) donde cientos de trabajadores fallecieron por reclamar ocho horas para trabajar, ocho horas para estar con sus familias y ocho horas para dormir. Garantías que se desconocen por todos, incluso por el Estado. ¿Por qué un juez de tutela debe ordenarle a un fondo privado a reconocer una pensión de sobreviviente a una mujer de la tercera edad que perdió a su esposo que trabajó por ella y su familia durante toda su vida? Y ¿Por qué un Juez constitucional debe presionar al Gerente de una IPS con la sanción de arresto en establecimiento carcelario para que le paguen la licencia de maternidad a una madre soltera?, todas estos, seres humanos endurecidos por el ignominioso sufrimiento y su lucha diaria para vivir con dignidad.
La Seguridad social está presente en todas las etapas de la vida de un ser humano, incluso antes de nacer, en su niñez, a lo largo de su etapa laboral con gran intensidad y hasta llegar a su tercera edad. En las últimas décadas se ha tornado como el mecanismo para generar una vida digna a la mayor cantidad de la población, quienes son personas asalariadas que precisan las garantías y derechos mínimos que conforman la seguridad social integral como una pensión, salud, riesgos profesionales, la recreación y los subsidios familiares. En conclusión, si Gregorio viviera en Colombia, no significa que tuviera la oportunidad de beneficiarse de los buenos servicios de salud, seguramente tendría que radicar una tutela con la ayuda de un Defensor Público y el consabido desacato porque la orden de arresto al gerente de la EPS es la única forma de cumplir lo decidido por el juez.
