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Opinión/ Creado el: 2019-09-12 03:08

La salud del estado

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 12 de 2019

Por: Álvaro Villanueva

El componente social de la salud es tan importante, que las intervenciones médicas y tecnológicas resultan insuficientes contra una demanda asumida en forma muchas veces irresponsable por un sistema perverso y desprestigiado de salud, en donde más de la mitad de las EPS tienen medidas especiales para su funcionamiento por la Supersalud.

No sé si los apetitos voraces del poder, las  ansias de enriquecimiento, la ignorancia o el desconocimiento de la realidad, no permitan ver a los líderes, dirigentes, miembros del poder ejecutivo, legislativo, empresarios, guerrilleros, paramilitares, delincuentes, y comunidades en general, que existe, una gran necesidad de defender los principios generales por encima de los particulares. En un momento difícil, cuando se conocen los problemas, que golpean fuertemente la organización del Estado,  con circunstancias en las que se demuestra que áreas como la justicia, la educación, la salud, la propiedad, la infraestructura, el medio ambiente, se encuentran seriamente comprometidas. Los organismos de control parecen insuficientes, a pesar de grandes esfuerzos. Las fuerzas militares y de policía trabajan al máximo en el control de una población creciente de delincuentes, sin respeto a la mujer, al niño o al anciano. Simultáneamente, se aumenta el consumo de drogas, se corrompen los colegios, se abusa sexualmente de menores y se les mata sin contemplaciones. El suicidio aumenta en la población, involucrando un porcentaje alto de menores de edad. Igualmente tenemos bajos niveles de educación, cuantitativa y cualitativamente, lo mismo que el desempleo, no dan tregua para observar sus consecuencias, principalmente para aumentar la población criminal y el consumo de drogas, indicadores negativos de nuestro capital social.

La corrupción, el mal del siglo XXI, epidemia de la cual parece no salvarse ningún país, hace metástasis por todos los sitios. Delincuentes, o personas por fuera de la ley, no quieren aceptar, que lo único que puede salvar a Colombia, es que pongamos cada uno nuestras pretensiones a un lado, y pensemos como un todo, como un solo ser que quiere convivir con los demás, y terminar con una vida de depravadores, en camino a la autodestrucción. El Estado no puede  marchar hacia una enfermedad incurable, en el que el contagio, como en las infecciones es el mayor peligro. Urgentemente ha llegado el momento de sentarse a dialogar por el país superando los partidos políticos, que lo hacen mayormente para repartir prebendas o beneficios. El país hay que salvarlo, antes de que llegue a cuidados intensivos; la enfermedad es curable, aun cuando exista una mínima esperanza, hay que agotarla.

El presidente Duque como Jefe del Estado debe continuar liderando una cruzada por la salvación del país con la colaboración de todos sus estamentos y personas. Tenemos la medicina en nuestras manos, no la podemos despreciar. Creamos en la principal riqueza de Colombia, su gente; sabemos que la gran mayoría busca el bien de los demás, no dejemos que el mal triunfe sobre el bien. Pongámosle el pecho a las dificultades y circunstancias, solo así podremos salir a delante.