martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-01-04 01:17

La prueba de fuego

Escrito por: Ernesto Cardoso Camacho
 | enero 04 de 2019

Este nuevo año permitirá despejar muchas de las expectativas e incertidumbres que se han venido acumulando, con ocasión del ascenso al poder del uribismo representado en el presidente Duque.

Durante los ocho años de Santos quien fuera elegido con las banderas del expresidente Uribe, el país se vio abocado a conocer la más fuerte polarización política, derivada especialmente de las consecuencias del proceso de paz que fuera rechazado por la soberanía popular en el plebiscito, hecho de legitimidad política que al ser desconocido por Santos y las Farc, agudizó la insensata polarización ideológica que hemos venido padeciendo.

En tal escenario provocado por las fuerzas políticas comprometidas con el gobierno, se llegó al extremo de señalar como enemigos de la paz y por tanto amigos de la guerra, a quienes expresaron fundados desacuerdos con varios de los compromisos asumidos en el AF firmado en el Colón.

En tales circunstancias, el triunfo de Duque sobre Petro, radicalizó aún más las pasiones políticas entre izquierda y derecha, lo que ha conducido a generar expectativas e incertidumbres. Cabe señalar que la férrea oposición a Duque es en el fondo el rechazo a la influencia del expresidente Uribe y a las banderas del uribismo.

Lo que ha ocurrido con los partidos en el Congreso ya definidas sus posiciones entre gobiernistas, independientes y opositores, pero especialmente la decisión presidencial de no interferir con prebendas y mermelada la autonomía e independencia del legislativo; ha insinuado un nuevo esquema en esa indispensable relación la cual viene generando mucha incertidumbre.

El hundimiento de la reforma a la justicia y las dificultades que afronta la reforma política, son claros indicios que anuncian una dura batalla política entre gobierno y oposición, teniendo además en perspectiva las elecciones regionales en octubre.

La presentación que en próximos días deberá hacer el gobierno al Congreso del Plan de Desarrollo, carta de navegación del presidente para desarrollar sus propuestas de gobierno; será sin duda alguna la prueba de fuego que determinará el rumbo del país. Para tal propósito el presidente Duque ha anunciado su propuesta de UN GRAN PACTO POR COLOMBIA, estrategia con la cual pretende obtener el apoyo mayoritario del Congreso, razón por la cual, ha reiterado el llamado a conjurar esa dura polarización entre izquierda y derecha.

Ya veremos cómo se definen los diferentes actores políticos. Si optan por acoger el llamado del presidente habrá acuerdos y consensos, pero si por el contrario rechazan el llamado, tendremos un año electoral muy complicado durante el cual la gobernabilidad del presidente se verá seriamente comprometida, con probables consecuencias en la economía y la estabilidad institucional.

Es así que la prueba de fuego para el presidente tiene características muy especiales. Por una parte, su partido CD le exigirá no transigir con sus posturas programáticas esenciales frente a la implementación del Acuerdo de la Habana y del trípode que ofreció en la campaña de legalidad, emprendimiento y equidad; mientras que los opositores le exigirán que se desmarque del uribismo como condición indispensable para encontrar convergencias que permitan los acuerdos.  


Comentarios