La próxima de Trump
Por: Elias Falla Duque
Ante los últimos sucesos del mes de diciembre donde el presidente Trump elogió a Kim Jom-un, comentando que se entendían muy bien y se apreciaban mutuamente y por ello estaba esperando un obsequio, pensando que sería un jarrón, porque Trump ya le tenía su “regalo”.
Como hacía pocos días el norcoreano venía desafiándolo con nuevos misiles intercontinentales; ante estas palabras, inmediatamente supuse que el regalo anunciado por el presidente de los estados unidos consistía en derribarle el próximo lanzamiento, pero tomó como mejor opción dar respuesta al ataque de su embajada con los resultados ya conocidos por el mundo entero.
Estos elogios y esta palabra “regalo” fue muy sospechosa y la captó muy bien el líder asiático, y ello fue confirmado por los acontecimientos posteriores, demostrando que la paciencia del líder americano se agota.
A pesar del apoyo demostrado por Rusia, quien por sus condiciones económicas no podría adelantar una guerra durante más de un mes sin el apoyo económico de China, quien se encuentra en plena capacidad económica y militar, pero por su filosofía antiquísima y expansión mundial, no está interesada en involucrarse en una guerra ajena.
Además, la vanidad de China en recuperar la grandeza de su imperio y liderazgo tecnológico en la exploración espacial, no da lugar a asistir a un retroceso cuando está logrando una expansión mundial, exportando chinos por todo el mundo.
El único retroceso con el cual no estoy de acuerdo, es haber autorizado el segundo hijo, cuando la ley del hijo único probada durante 25 años le ahorró al planeta 500 millones de habitantes y 700 millones de chinos salieron de la pobreza, medida que sirvió para darnos el ejemplo a la solución para el calentamiento global, consistente en aplicar totalmente el control natal por más de dos décadas.
Lo anterior, traería como consecuencia una recesión mundial sin precedentes llevándonos a darle un respiro a los bosques y animales en todo el planeta; menos personas, menos alimentos, menos demanda de flora y fauna para el consumo, trayendo como beneficio disminuir la temperatura en el mundo.