viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-12-13 11:56

La protesta social y las nuevas regalías

Escrito por: Ernesto Cardoso Camacho
 | diciembre 13 de 2019

 

Ernesto Cardoso Camacho

Nunca será suficiente lo que se comente y reflexione sobre el nuevo fenómeno social que representan las movilizaciones callejeras que se vienen sucediendo en numerosos países no solamente de Latinoamérica. Curiosamente pareciera que las redes sociales manejadas con versatilidad por las nuevas generaciones, estimuladas por movimientos sociales y políticos alternativos a los dominantes de las últimas décadas, estuviesen creando una nueva modalidad de expresión de la democracia que algunos como el expresidente Uribe han llamado “ el  Estado de opinión ."

Entre las múltiples causas que podrían explicar tal fenómeno se mencionan dos principalmente: la pérdida de credibilidad y confianza en los actores y partidos políticos, especialmente por los sistemáticos problemas de corrupción y la ineficiencia del Estado que éstos administran; y por otra parte, porque los medios de comunicación abandonaron su histórico papel de vigías y guardianes del poder político al ser dominados por los grupos económicos que a su vez, financian la actividad de los políticos.

No obstante, existe una indiscutible realidad y ella consiste en que el modelo económico vigente no es capaz de generar las oportunidades de empleo formal y digno que anhelan las nuevas generaciones, ni ofrece la equidad social para garantizar una vejez sin sobresaltos a quienes ya han agotado su ciclo laboral.

En nuestro caso, existen dos motivaciones alegadas por los promotores de la protesta que no justifican su beligerancia. Ellas son las de los sindicatos de los maestros estatales agremiados en Fecode; y las de las centrales obreras que ya no representan más del 12% de la fuerza laboral. Sus motivaciones son más ideológicas y políticas como fuerzas sociales contestarias del régimen vigente.

Las demás motivaciones de quienes actúan como promotores pasan por expresiones de nuevos liderazgos que reclaman eficiencia en la prestación de servicios esenciales del Estado como Justicia, salud y educación. Por su parte, el movimiento indígena del Cauca, se mueve al servicio de intereses muy particulares, relacionados con el narcotráfico y la minería criminal; pues sus reclamaciones agrarias y sociales han venido siendo atendidas por todos los gobiernos recientes, pero también apoyando las expresiones ideológicas y políticas de los movimientos alternativos y contestarios.

En conclusión, seguiremos observando la agitación social en las calles, hasta tanto sus promotores en sus diversas motivaciones aterricen sus exigencias, frente a un gobierno sereno y dialogante pero firme en no ceder frente a la violencia ni a las expectativas imposibles de atender. De persistir en la dogmática intolerante que los ha caracterizado y en continuar perturbando la sana convivencia social de quienes no salen a marchar, habrá que acudir a los mecanismos constitucionales como el de la conmoción interior y eventualmente podríamos vernos abocados a figuras de mayor relevancia como el referendo derogatorio o aprobatorio y aún a la convocatoria de una Constituyente.

En éste panorama de agitación social es estimulante la aprobación por el Congreso del Acto Legislativo que por iniciativa del gobierno modifica o mejor corrige el sistema de distribución de las regalías derivadas de la explotación de hidrocarburos. El gobierno Santos en actitud populista e irresponsable “extendió tal mermelada “ a todos los municipios del país, en desmedro de las regiones productoras. Ahora los cerca de 30 billones de pesos se asignarán con mejor criterio de equidad para estimular el desarrollo regional.

Ojalá en nuestro caso los cerca de un BILLON 600 MIL millones de pesos asignados para el 2020 sean administrados con honestidad y eficiencia por el nuevo gobernador y los alcaldes. Oportunidad para las veedurías ciudadanas.