viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-09-20 03:58

La mujer en la política

Escrito por: Ernesto Cardoso Camacho
 | septiembre 20 de 2019

El fallecimiento de OLGA DUQUE DE OSPINA ocurrido recientemente, ha generado toda suerte de expresiones de condolencia adobados con la remembranza de su liderazgo político y ejemplar vida pública.

Su matrimonio con un hijo del expresidente OSPINA PEREZ le permitió conocer de cerca a doña Berta, pionera de la presencia activa y elocuente de la mujer colombiana en la política. Desde el episodio de Matamundo, que le permitió evidenciar sus innatas condiciones de luchadora valiente y doctrinaria, anunciaron lo que con el tiempo se reflejaría en una líder empoderada de sus convicciones, hasta alcanzar la denominación eufemística de “ la nueva Gaitana “.

Su brillante carrera política la ejerció con donaire y eficacia por el Congreso, la gobernación y el ministerio de Educación, siempre al servicio del país y de su Huila, enfrentando las batallas con arrojo, pero al mismo tiempo con el espíritu convivente que respeta al adversario. Quienes tuvimos el privilegio de ser sus amigos y de compartir algunas de sus aspiraciones electorales, lamentamos su ausencia definitiva y rogamos al Altísimo que la haya recibido en su gloria celestial.

Es esta una buena ocasión para resaltar la enorme importancia que tiene la mujer en la noble actividad política. No se trata de que la ley exija su equitativa participación en las listas electorales y ejercicio de los cargos públicos. Su protagonismo debe ir mucho más allá. Siendo como es, el centro y eje de la familia, lleva implícitas las virtudes cristianas de la fe, los principios y valores sociales que construyen una sociedad justa donde deben reinar el amor, la solidaridad y la entrega al servicio de los demás. Su lealtad, honestidad y eficacia en el trabajo la hacen imprescindible en los tiempos que corren, donde la codicia por el dinero y el poder han corrompido la noble actividad de la política.

A propósito, quiero compartir con la venia de mis amables lectores, una apreciación personal que me llama mucho la atención. Se trata de la lucha política por la alcaldía de Palermo donde hay dos candidatas mujeres, evento que ilustra por sí mismo la imperiosa necesidad a la que han llegado los palermunos, luego de tantas oportunidades ofrecidas a los alcaldes hombres, quienes han gobernado sin alcanzar las metas de progreso y bienestar sin exclusiones para todos los ciudadanos de tan importante municipio.

Conozco de hace muchos años a SILVIA ALEXANDRA CASTAÑEDA por mis actividades proselitistas en el conservatismo, donde fuimos leales adversarios con su padre el distinguido dirigente MOISES “ el mocho” CASTAÑEDA. Tuve la feliz ocasión de reencontrarnos hace unos días y conversamos sobre su proyecto político de ser la nueva alcaldesa de Palermo.

Pude apreciar la fortaleza de su preparación académica, su experiencia en el ejercicio del Derecho y en la actividad administrativa, su sincera vocación de servicio apalancada en los principios y valores que ha heredado de sus padres, pero sobretodo me impresionó su férrea convicción de gobernar con transparencia y rectitud, pues le duele que después de tantos años y de abundantes recursos fiscales, sus paisanos no hayan logrado superar los altos niveles de pobreza e inequidad social.

Da gusto encontrar mujeres comprometidas con sus convicciones éticas y morales, leales a sus principios y valores, haciendo protagonismo en la buena y noble actividad política, representando a su colectividad conservadora sin sectarismos ni exclusiones. Palermo se merece una gran Alcaldesa y ella es sin duda alguna SILVIA ALEXANDRA CASTAÑEDA.