viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-10-18 01:34

La manipulación electoral

Escrito por: Ernesto Cardoso Camacho
 | octubre 18 de 2019

 

Dada la enorme trascendencia de la elección regional del próximo 27, es imprescindible continuar analizando con el mayor rigor objetivo, los hechos que vienen incidiendo en su desarrollo, pues muchos de ellos, tendrán un efecto inevitable.

Lo primero es el claro e inequívoco contexto del desprestigio de los partidos políticos y de quienes los dirigen o representan, pues los han convertido en empresas familiares donde prima el interés particular que hace imposible el progreso ciudadano y el desarrollo regional.

Lo segundo es la cada vez más creciente corrupción en el manejo de los dineros públicos, los cuales se colocan al servicio de la politiquería representada en las maquinarias que pretenden elegir a sus representantes en los concejos, alcaldías, asamblea y gobernación; con el fin de asegurar el dominio político que les permita posicionar sus insanos intereses para la próxima elección de congresistas, en un círculo vicioso que asegure el dominio del poder.

Lo que acaba de ocurrir en Palermo que ha conducido a la suspensión inmediata del Alcalde y quizás a su probable destitución, es el mejor retrato de cómo funciona el esquema corrupto de esa politiquería clientelista. Lo grave del asunto es que ello está ocurriendo en la gran mayoría de municipios y en la gobernación, con el propósito de direccionar y manipular a la ciudadanía abusando del poder y para asegurar el triunfo electoral de sus candidatos.

En éste escenario han querido jugar un papel preponderante ciertos medios escritos, radiales y virtuales, para favorecer tales intereses clientelistas y a sus respectivos candidatos. La evidente estrategia ha consistido en polarizar las opciones entre los dos candidatos de tales maquinarias a la gobernación, Chavarro y Dussan; contratando y publicando encuestas en las cuales se coloca como ganador a cada uno de ellos, excluyendo a los demás aspirantes de cualquier opción de triunfo, pretendiendo con ello, garantizar su influjo manipulador. Pero el resultado es que han perdido credibilidad y confianza, los medios y las empresas encuestadores, especialmente frente a los electores de opinión que cada vez tienen mayor incidencia en los resultados. La pregunta obligada es ¿Porque razón le hacen el juego a las maquinarias de la politiquería tradicional? Será porque defienden los mismos intereses?

Otro factor determinante en ésta evidente manipulación electoral lo constituye el gran poder corruptor del dinero. Hemos observado una avalancha de publicidad política de los dos mencionados candidatos, ruidosas manifestaciones donde transportan electores; realizando rifas y bingos; comprando conciencias y apoyos, en una desaforada competencia de promesas y demagogia; violando sin pudor alguno los topes electorales.

Por último, el perverso mecanismo legal de los avales ha estimulado el sancocho electoral. Es usual encontrar candidatos con múltiples avales de partidos y movimientos, muchos de ellos abiertamente antagónicos en su escasa ideología programática. Por otra parte, el mecanismo corruptor del voto preferente coloca en abierta competencia a los integrantes de una misma lista; los que, en muchos casos; promueven candidatos de otras listas a corporaciones diferentes, estimulándose así las deslealtades partidistas que concluyen en el juego de los intereses estrictamente personales.

En conclusión, estamos frente a la más aberrante corrupción de la politiquería clientelista. Los huilenses estamos así abocados a dos claras opciones. O seguimos eligiendo a quienes representan tales intereses, o elegimos el cambio representado en los nuevos liderazgos. El voto libre, consciente, informado y reflexivo será sin duda el promotor de dicho cambio. Es decir, el llamado voto de opinión, será el gran antídoto contra esta aberrante manipulación electoral.