La Ley Jacobo
Por tal motivo, al cierre de la sesión plenaria, fue ovacionado por todos los integrantes, por la ecuanimidad y equidad que caracterizó todo el trasegar de los debates y aprobaciones de éstas. Igualmente se destaca la participación de los congresistas huilenses, que estuvieron atendiendo los llamados para participar en estas justas legislativas.
Es importante que le rindan un informe a toda la sociedad huilense para que conozcan su papel en esta importante agenda que termina. Esta Casa Editorial quiere destacar una Ley que fue aprobada y que pasó a sanción presidencial. Se trata de la denominada Ley Jacobo, por medio de la cual, se eliminan las barreras que tiene el Sistema Nacional de Salud para atender a los niños que en Colombia sufren de cáncer y garantizar su atención integral, prioritaria y oportuna. Con esta iniciativa, promovida y defendida a capa espada por diversos sectores políticos en el Congreso de la República, permite que esta Norma nos da una luz de esperanza para toda la niñez en el país.
Todos sabemos que el cáncer infantil sigue siendo un drama en Colombia y el mundo. Se estima que en el país se diagnostican cada año alrededor de 1500 casos nuevos de niños con cáncer. La tasa de sobrevivencia de éstos, no supera el 50%. Muchos se encuentran en los Centros Hospitalarios del país, a la espera que los atiendan dignamente y que por negligencia del Estado y de los hospitales y EPS, no logran que les autoricen una prestación digna como lo merece todo ser humano. Sus familias necesitan urgentemente de una ley que los proteja y los acompañe en el proceso de la lucha contra esta difícil enfermedad.
De acuerdo con las estadísticas promulgadas por el Ministerio de Salud, el cáncer es la segunda causa de muerte en niños en Colombia. Esto no se puede seguir permitiendo con la salud de las futuras generaciones que van a liderar los destinos del país.
El desespero por enriquecerse los conglomerados económicos que son dueños de algunas EPS, no se puede seguir permitiendo con la anuencia del gobierno nacional y de los Organismos de Control, para que se juegue con la vida de seres humanos.
