LA LECTURA CRÍTICA, UNA FALENCIA GLOBAL
Por Adonis Tupac Ramirez Cuellar
En los últimos años muchos profesores de secundaria así como de educación superior vienen argumentando que los estudiantes leen muy poco y que no tienen capacidad para realizar lectura crítica de los textos y plantear argumentaciones.
Personalmente creo que hay una falencia global, el problema parte también de muchos profesores y padres de familia sin hábitos de lectura y sin capacidad de realizar análisis críticos.
La lectura crítica debe partir de dos planteamientos: la duda y el escepticismo. Se debe poner en duda todos los documentos y publicaciones que revisamos hasta no poder contrastar sus fuentes y valorar las diferentes visiones del problema. No podemos tomar una sola verdad como la única y la “verdadera”; en esta época adonde cualquier persona es capaz de compartir documentos o videos en la red y afirmar que es experto o que tiene múltiples maestrías o doctorados ( que no se pueden comprobar) no podemos caer en el facilismo de aceptar lo que dicen sin colocarlo en dudo y sin plantear una postura escéptica. Un escepticismo que permite corroborar la información, buscar las fuentes y valorar la idoneidad del que publica. No podemos permitirnos que nuestras verdades sean definidas por google, redes sociales o medios de comunicación.
Es responsabilidad desde el mismo hogar de cultivar el arte de la lectura crítica en los niños, la capacidad del debate con argumentos sin apasionamientos ni sesgos políticos, esto permite que tengamos ciudadanos tolerantes, respetuosos por el que piensa diferente y con la información adecuada para la toma de decisiones.
La invitación es a los padres de familia a que creen hábitos de lectura con sus hijos, compartan tiempo leyendo con ellos; un gran ejercicio que además afianza los vínculos familiares es la lectura en voz alta; cuando leemos somos dueños de nuestro mundo.
