martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-06-02 02:02

La justicia prevaricadora

Escrito por: Jorge Eliseo Cabrera Caicedo
 | junio 02 de 2019

Se reconfirmó en grado mayúsculo lo que veníamos sosteniendo en forma reiterada en nuestra columna: “En Colombia no hay justicia”. La justicia ya se pasó, desde hace rato, al lado de los criminales. Así ha sucedido en todos los fallos para proteger al señor Santrich para que no sea extraditado por narcotráfico cometido después de la firma de la Paz.

El artículo 186 de la Constitución establece que solamente la Corte puede ordenar la detención y privación de la libertad de los congresistas. Pero es evidente que el señor Santrich tenía nuevamente la mera expectativa de ser congresista. No bastaba solamente con la credencial.

El artículo 122 de la Constitución Nacional establece que nadie podrá entrar a ejercer un cargo si previamente no ha jurado cumplir fielmente sus funciones. Es decir, sin posesionarse. Pero además, específicamente el fallo número 2.300 del 2001 del Consejo de Estado establece claramente que la condición de congresista se adquiere con la posesión. Sin posesión no se es congresista.

Los formulismos Constitucionales o legales hay que cumplirlos rigurosamente. Por ejemplo, la compraventa de inmuebles, después de firmarse la escritura pública, se perfecciona con la entrega del inmueble y su registro, de lo contrario, no habrá trasferencia del dominio y posesión.

Como la Corte Constitucional ha sido la primera corporación en violar repetidamente las normas de las cuales debería ser su guardián, la Corte Suprema de justicia y las demás cortes se sienten con todo el derecho de hacer lo mismo.

La formalidad Constitucional de la posesión para ejercer un cargo no puede ignorarse tan olímpica y descaradamente.

En resumen, podemos decir, sin temor a equivocarnos, que no solamente no hay justicia en Colombia, sino que está al servicio del narcotráfico. Me duele como Colombiano esta situación. Aunque el Presidente Duque es partidario de restablecer la fumigación aérea de los cultivos ilícitos y luchar contra el narcotráfico, la Honorable Corte Constitucional  y el desacreditado  ”Acuerdo de Paz” se lo impiden. Qué tristeza y qué vergüenza. ¡Viva la impunidad!.¡Viva el Estado de Derecho!. ¡Viva el narcotráfico!. ¡Viva el prevaricato!.