La justicia del lado de los delincuentes
Esta semana se celebró el Centenario del nacimiento del pensador Álvaro Gómez Hurtado y recordamos algunas de sus opiniones y propuestas: “No se puede repartir pobreza, hay que repartir riqueza”, dijo acerca del desarrollo del País.
“Paradójicamente, pareciera que la justicia se está poniendo del lado de los delincuentes”, como evidentemente sucedió: Hoy la justicia está del lado de los delincuentes. Hoy la justicia está del lado de los narcotraficantes y de la impunidad absoluta de quienes cometieron los delitos más atroces. Hoy la justicia está del lado de los violadores de niñas y niños. Hoy la justicia está del lado del cartel de los testigos falsos y quienes se atreven a denunciarlos terminan siendo investigados por manipulación de testigos, es decir, los pájaros tirándole a las escopetas.
Estando en la Presidencia Belisario Betancur (1.982-1.986), siendo yo miembro de la Comisión Primera de la Cámara de Representantes, propicié una reunión en mí residencia de los dos jefes del Conservatismo Misael Pastrana Borrero y Álvaro Gómez Hurtado y otros importantes dirigentes del Partido, en la cual dirimieron algunas diferencias existentes en cuanto a la elección popular de alcaldes, cuyo acto legislativo fue aprobado sin tropiezo alguno al poco tiempo.
Definitivamente, el mayor problema del país sigue siendo la ausencia de justicia en todos los niveles, agravada desde la creación del Consejo Superior de la Judicatura, la cual politizo además, la moribunda justicia. No ha sido posible en el Congreso de La República varios intentos de la supresión de este cuerpo, dado el punible ayuntamiento con el Congreso.
La Constitución Nacional predica que las decisiones de la administración de justicia “son independientes”. Vemos con frecuencia la negación de este principio como el reciente almuerzo, en medio de una audiencia pública de la Corte Constitucional sobre las fumigaciones con glifosato, entre el Ex Presidente Santos y algunos de sus miembros.
Es desalentadora la noticia reciente del hundimiento, una vez más, de las reformas a la justicia y a la política. La médula central de la reforma política era la eliminación de las listas abiertas para las corporaciones públicas, pero el Congreso se resiste a ello. De igual manera, es necesario eliminar la circunscripción nacional para el Senado de la República, el principal motivo de la corrupción electoral.
Es una lástima grande que el gobierno nacional no haya podido consolidar unas mayorías en el Congreso que le permitieran sacar avante los importantes proyectos de reforma que requiere el País. Se trata de tener una gobernabilidad con los partidos que votaron en segunda vuelta por el Presidente Iván Duque.
Lástima que algunos partidos que se ufanan de ser demócratas estén unidos hoy con la otra orilla, afines con las dictaduras de Cuba, Nicaragua, Bolivia y Venezuela.
