La JEP en el limbo
Los resultados del nuevo panorama electoral que se reflejan en el resultado del preconteo realizado el domingo anterior, empezaron a generar decisiones políticas del nuevo presidente electo de los colombianos Iván Duque Márquez. En el Senado donde se está debatiendo el Reglamento de la JEP, ha tomado un giro inesperado, a raíz de la solicitud que hiciera a la Corporación para aplazar de nuevo el trámite de este proyecto de Ley, que fue presentado por el gobierno nacional. Es un claro mensaje para que el Acuerdo Renegociado de Paz, deberá ser revisado. Con ello, se empieza a generar un manto de duda sobre el futuro incierto que presenta este importante logro para la paz, obtenida por el presidente Juan Manuel Santos Calderón. Con esta decisión se suspende automáticamente el trámite de esta iniciativa, que impediría debatir y votar el resto de los proyectos. Inclusive el lío se presenta porque tiene mensaje de urgencia y de insistencia por parte del Gobierno Nacional y, según las normas, hasta que no se evacué, la plenaria no puede debatir ni votar ningún otro proyecto de ley.
Los Magistrados de la JEP no cuentan con un reglamento interno. Ellos tienen la gran responsabilidad con el país, porque les corresponde investigar, esclarecer, perseguir, juzgar y sancionar las violaciones de los derechos humanos y las infracciones cometidas al Derecho Internacional Humanitario, por los diferentes actores armados que durante más de cinco décadas participaron de un irracional conflicto armado. Es considerado un componente esencial en el proceso del posconflicto, porque las víctimas esperan que se les garanticen sus derechos. Desde su inicio ha empezado con un vacío y una serie de dudas, porque presentan una incertidumbre sobre lo que va a pasar con los responsables de sus casos y cómo se va a conocer la verdad.
Se espera que la Corte Constitucional, defina cuál va a ser el procedimiento por seguir. Todos conocemos que el trámite de esta iniciativa es indispensable para la entrada en operación total de la JEP, que será el encargado de juzgar a los involucrados en el conflicto. Lo anterior es un claro mensaje del endurecimiento del accionar gubernamental que tendrá la culminación de la fase de implementación del Acuerdo Renegociado de Paz durante el mandato del nuevo presidente electo de los colombianos y se genera una incertidumbre sobre el proceso de los diálogos de paz, que actualmente se está adelantando en la Habana Cuba, con los voceros del ELN.
