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Opinión/ Creado el: 2019-09-25 10:59 - Última actualización: 2019-09-25 10:59

LA FIEBRE NO ESTÁ EN LAS SÁBANAS

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 25 de 2019

Es ya lugar común afirmar que uno de los mayores flagelos que padece nuestro país es la CORRUPCIÓN; incluso la palabra ha entrado en etapa inflacionaria y se oye como quien oye llover, ya no causa ninguna reacción. Pareciera que nos acostumbramos a esta toxicidad social; es más, se afirma con descaro que un candidato es bueno, con tal que ejecute obras. De modo que si roba no está mal; está mal que no haya repartido “bien” la torta. Se emprenden reformas y todo sigue lo mismo. Se reforma el código penal, electoral, comercial; se establecen leyes de contratación (leyes 80 de 1993 y 1150 de 207), decretos reglamentarios, a saber: 1510 de 2013; 1082 de 2015,  más las normas establecidas en los códigos Civil y de Comercio. ¿Y …? ¿Dónde están los resultados? El Estado moderno goza de Órganos de Control, a saber: Procuraduría General de la Nación, Contraloría General de la República, Fiscalía General de la Nación, más las Defensorías del Pueblo, las contralorías departamentales y municipales, agréguele las personerías. ¿Y, …?; ¿los resultados? Doscientos años de vida republicana y nada que salimos de la inmundicia de la corrupción. ¿Será que el mestizaje degeneró la etnia colombiana? La corrupción hace metástasis en las diferentes entidades del aparato político y administrativo y, lo más grave, nos acostumbramos a ello. Pareciera, entonces, aplicar aquello de: si no puedes contra tu enemigo, únete a él. Definitivamente, la fiebre no está en las sábanas. Por más que haya leyes y controles, mientras no eduquemos en valores desde el seno de la familia, pasando por la escuela y traduciendo los mismos en el aparato administrativo del sector público y privado, seguiremos llenando los archivos y bibliotecas de documentos y normas y, la corrupción seguirá galopante por todos los rincones. Con este estilo de cultura, nuestra amada patria Colombia, saldrá de la pobreza el día de juicio final por la tarde. ¡Qué horror! Cuántos funcionarios llegan con el hambre atrasada habiendo sufrido un frustrado proyecto de vida, llegan a devorar el fisco con una avidez que raya con el descaro absoluto. Pero, cuál educación si el Estado va en doble vía: por una parte, el ejecutivo dice desarrollar programas de educación en valores y, por otra parte, la Corte Constitucional, so pretexto de defender los derechos individuales, quebrantando los principios culturales de la familia como lo estable el Creador y está en la ley natural, va por otro camino. Así que, si unos jóvenes estudiantes utilizan el aula para tener relaciones sexuales, están en su derecho y cuidado las directivas del plantel toman acciones disciplinarias, pues se van a la cárcel quienes haya tomado tales medidas. Ahora es: EL LIBRE DESARROLLO DE LA PERSONA HUMANA. Esto se ha vuelto axioma social y legal. Los “derechos” de los animales, priman sobe los derechos de la persona. Es delito quitarle “los derechos” a las mascotas, pero a la par, la mujer es dueña de su vientre y, entonces, tiene el derecho a abortar. Ahora el aborto no es un delito, es un derecho. ¡No! ¡Qué cinismo! Ya estamos viendo las consecuencias.


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