La elección presidencial
La expectativa gira en torno a la elección presidencial cuya primera vuelta está prevista para el domingo 27 de mayo y una eventual segunda vuelta para el 17 de junio; si en mayo el candidato ganador no obtiene la mitad más un voto del total de los votos válidos, siendo éstos los depositados por los respectivos candidatos más el voto en blanco.
Luego de los resultados ya conocidos de la composición del nuevo Congreso y de las votaciones alcanzadas por los partidos y movimientos, es evidente que la mayor opción presidencial la tiene Ivan Duque con su fórmula vicepresidencial Marta Lucia Ramírez; siendo su más claro contendiente el candidato Petro que escogió a Angela Robledo como su fórmula vicepresidencial; haciéndole conejo al exalcalde Caicedo pero además buscando dividir la alianza de los Verdes con Fajardo y el Polo de Robledo, pues aquélla es conocida congresista verde con clara tendencia hacia la izquierda; movida con la cual, además, Petro se radicaliza como antisistema consciente del desgaste en que se encuentran los partidos y movimientos que hoy lo representan.
En éste escenario ideológico en el cual Petro se ha movido, pretende colocar a Duque como su inevitable contendor de derecha, sin lograrlo plenamente, pero jugando a tres bandas ha logrado desvanecer las opciones de Fajatdo Vargas Lleras y De la Calle; pues voto a voto frente a cada uno de ellos en mayo, sin duda alguna obtendrá mayor votación y con ella el codiciado tiquete para enfrentar a Duque en junio. Tal resultado estratégico solamente lo evitaría una alianza de los tres, hecho que a todas luces se ve casi imposible, aunque la política es el arte de los posible.
Por otra parte, consciente de sus posibilidades, Petro ha invitado a Fajardo y De la Calle para que declinen en su favor, justificando tal alianza en la sostenibilidad del Acuerdo de Paz, hecho que por audaz no deja de ser posible, pues Fajardo baja su favoritismo en las encuestas mientras que De la Calle no logró superar el 6%. Tal audacia colocaría a Vargas Lleras en serios problemas para asegurar su paso hacia junio, pues esa posible alianza dispararía a Petro sobre Vargas Leras; pero paradójicamente, colocaría a éste último como socio o aliado ineludible de Duque para la segunda vuelta, alejando sus posibilidades de alcanzar la Presidencia..
De otro lado, los resultados numéricos de marzo en donde se expresaron el peso de las maquinarias y el influjo vergonzoso del dinero, no tendrán en mayo su escenario, pues está comprobado que en la elección presidencial los electores asumen una actitud mucho más responsable y reflexiva, aunque desde luego ello no desaparecerá del todo como ya se ha visto.
En conclusión, el favoritismo de Duque se acrecienta cada día por su carisma, preparación y conocimiento del Estado aunadas tales condiciones con su propuesta programática y el aval de equilibrio ideológico y político representado en Marta Lucía.
Mientras que como se ha expresado, Petro hace su apuesta como el contradictor de Duque, pretendiendo colocar la elección entre derecha e izquierda, ejercicio en el cual alcanzará una alta votación pero así mismo expuesto a una contundente y abrumadora derrota.
