La dosis mínima
El presidente de los colombianos, Iván Duque Márquez firmó el día anterior el Decreto Único Reglamentario del Sector Administrativo de Defensa, que permite reglamentar parcialmente el Código Nacional de Policía y Convivencia, respecto a la prohibición de poseer, tener, entregar, distribuir o comercializar drogas o sustancias prohibidas. Con ello se faculta al personal uniformado de la Policía Nacional, para propiciar en la comunidad, comportamientos que favorezcan la convivencia en el espacio público, áreas comunes, lugares abiertos al público, para lo cual se prohíbe el consumo de sustancias estupefacientes o psicotrópicas. Se considera que es una medida bien intencionada para contrarrestar el avance significativo que ha tenido el consumo de estas sustancias sicoactivas en todos los establecimientos públicos y centros educativos, que están desbordando la capacidad institucional para contrarrestar este flagelo que está desestabilizando a la sociedad en general. Forma parte de la estrategia gubernamental contra la lucha frontal que ha estructurado el gobierno nacional contra las drogas.
Recientemente la Corte Suprema de Justicia había determinado que la dosis mínima de droga no es suficiente, si una persona es adicta y cada vez requiere más. Una nueva teoría jurisprudencial, muy interesante que vale la pena analizarse sobre todo a la hora de probar quién es adicto, o qué es ser adicto. Para nadie es un secreto que en Colombia no existe una cultura del consumo, por lo que es muy usual ver drogadictos convertidos en habitantes de la calle, sobre todo cuando caen en la adicción. Además no existe una política estatal para desarrollar un tratamiento oportuno del Estado para remediar los niveles de ansiedad del enfermo, sino que se deja al garete para que deambule por las calles, para que el adicto utilice los medios que sean, con el fin de obtener su dosis diaria.
Paralelo a lo anterior, el ejecutivo nacional ordena la fumigación de cultivos ilícitos, dentro de la estrategia antidroga. Aunque estas medidas son antipopulares para algunos sectores de la población, las familias afectadas por este flagelo social, ven con buenos ojos la penalización del porte de sustancias psicoactivas, como lo contempla el Decreto firmado por el Jefe de Estado. De ahora en adelante, estos infractores deberán pagar multas hasta de 208.000 pesos para quienes porten o consuman estupefacientes en espacios públicos. También, se establece el decomiso de cualquier cantidad de droga, incluso la dosis mínima y la de aprovisionamiento. Se espera que estas medidas contribuyan a superar esta problemática que están afectando a miles de familias colombianas.
