La defensa del ambiente natural
Fuimos invitados a participar en un conversatorio con expertos en derecho y conservación de la naturaleza, moderado por el periodista Sergio Silva Numa que giró alrededor del debate sobre los problemas y las luchas que existen en la defensa del planeta. Esto, dentro de las muchas actividades que se efectuaron en la Feria Internacional del Libro que periódicamente se desarrolla en Bogotá.
Este conversatorio se tituló: ¿Dónde está el futuro en la defensa del medio ambiente? buscando indagar sobre los aspectos que en la defensa del ambiente natural se deben priorizar y promover un relevo generacional para continuar con el activismo ambientalista.
En este evento participaron connotados expertos, entre ellos, Julio Carrizosa Umaña (como lo hemos expuesto varias veces en este espacio, incluso dedicándole una columna, una de las personas con mayor influencia en la expedición de nuestro Código Nacional de Recursos Naturales y de Protección Ambiental), Manuel Rodríguez Becerra (ex ministro de ambiente y docente de la Universidad de Los Andes, además columnista habitual de El Tiempo), Gabriela Eslava y Sabina Rodríguez.
Como otros medios de comunicación nacional lo destacaron, también se buscaba mostrar el trabajo de varias generaciones de ambientalistas y, con su ejemplo, promover que se creen nuevas organizaciones académicas para producir información ambiental de calidad para tomar mejores decisiones y dejar que quienes asistieron precisaran su visión del futuro en la lucha ambiental dentro de Colombia.
Nuestras conclusiones son que el fundamentalismo ambiental, como ya empieza a denominarse en el mundo a los movimientos con posturas radicales sobre el uso de los recursos naturales y la protección del medio natural, debe morigerarse para buscar información fidedigna para la toma de decisiones más basadas en el Desarrollo Sostenible a fin de disminuir el conflicto y hallar soluciones. Estamos convencidos de que no solo es nuestro deber alertar sobre el deterioro ambiental y sus causas, sino propender por las soluciones en ese marco pues sino, más y más conflictos y violencia se generarán. Ahí el reto de esas nuevas generaciones de ambientalistas que necesitamos.
Cifras recientes indican que cerca de 1.179 líderes de siete países de América Latina han sido objeto de ataques contra su vida, en el período 2009-2018 (informe de Deustsche Welle Akademie y Agencia de Cooperación Alemana). Colombia está ahí, luego de Brasil y México, seguido de Guatemala, Ecuador, Perú y Bolivia. Muchos relacionados con el medio ambiente, pues 867 de los casos están relacionados es con tenencia de la tierra. Esto debe cesar. Defendemos la vida.
