La cuenca del río Las Ceibas
Neiva cuenta con el río Las Ceibas para el suministro del agua que demandan los neivanos para su consumo, el afluente que durante años estuvo en un completo abandono por las autoridades públicas. Hace más de diez años comenzó un trabajo serio por parte de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), la Alcaldía de Neiva, la Gobernación del Huila, con el liderazgo de la FAO y de las comunidades asentadas en el lugar. Los ciudadanos neivanos defendieron el río Las Ceibas frente a las intenciones de iniciar la exploración y explotación petrolera por parte de multinacionales con la anuencia del Gobierno Nacional. Por fortuna la movilización multitudinaria hizo reversar esta decisión. No quiere decir que las pretensiones del Gobierno Nacional hayan desaparecido, pero la ciudadanía estará atenta. Esta columna la dedico a hacer esta reflexión una vez tuve la oportunidad de visitar una parte de la zona de reserva forestal de la cuenca del río Las Ceibas y conocer de manera general el proceso que se adelanta por parte de la CAM autoridad ambiental del Huila.
El proyecto de la Cuenca del río Las Ceibas es muy amplio y no alcanzaría a presentarlo en un espacio tan limitado; sin embargo quedé sorprendido por el trabajo que se impulsa e la cuenca del río Las Ceibas por parte de la CAM, con el respaldo de la Alcaldía de Neiva y la Gobernación del Huila, hace ya algunos años y que tiene una cobertura de un década. Los ejes que se trabajan tienen una visión integral que permite alcanzar la sostenibilidad de la cuenca y de quienes aún permanecen en la zona productiva en donde las actividades agropecuarias se mantienen y se pueden llevar a cabo con técnicas y tecnologías que permita su disfrute pero también no afecte el ecosistema que de la cuenca.
Para la economía solidaria el desarrollo productivo debe tener un gran componente de sostenibilidad ambiental, social y comunitaria que permita una visión distinta, como se ha concebido el desarrollo productivo en el campo. El nivel de competitividad y productividad no debe llevar a la afectación del ecosistema de la cual hacer parte el ser humano. La cultura de asociatividad, la solidaridad, y el modelo cooperativo serán la oportunidad para encontrar ese equilibrio tan indispensable en el desarrollo rural.
Asocooph y sus empresas solidarias, Cooperación Verde, entidad perteneciente al sector solidario en el país, que tiene en los llanos orientales el proyecto de reforestación con fines comercial, productivo y amigable con el medio ambiente participamos en la visita a la zona forestal de La Colonia la semana pasada. Esperamos que las iniciativas que surjan de posibles alianzas fortalezcan el trabajo ambiental en el Huila. Agradecemos la oportunidad que nos ha brindado la CAM, bajo la dirección del ingeniero Carlos Alberto Cuéllar, Juan Carlos Ortiz y demás funcionarios para la realización de la visita.
