miércoles, 08 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2018-08-19 02:17 - Última actualización: 2018-08-19 02:17

La corrupción en las obras públicas

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 19 de 2018

Si existe algo que refleja la rampante corrupción que se devora a Colombia son las obras públicas. A lo largo y ancho del país es común encontrar construcciones inconclusas, abandonadas o finalizadas mucho tiempo después de lo planeado, y costando cinco veces más de lo presupuestado. Son pocos los proyectos que finalizan en los tiempos previstos, con buenas especificaciones técnicas y sin sobrecostos.

El común denominador son edificaciones mal diseñadas, con altos desfases presupuestales, muchas imprevisiones y casi siempre sin responsables que pongan la cara ante el país y la justicia.

El Huila y Neiva no son ajenos a este cáncer. Por doquier se constata el “legado” de alcaldes o gobernadores que en campaña se vendieron como los adalides de la transparencia y la pulcritud, pero en la ejecución de sus obras mostraron su verdadera esencia.

La Torre Materno Infantil del Hospital Universitario, el Estadio de Fútbol de Neiva, el Centro de Salud Integral Materno Infantil (Caimi) de la E.S.E. Carmen Emilia Ospina, el Parque Isla de Aventura, la vía Neiva-Tello-Baraya, entre otros, son algunos ejemplos de la herencia corrupta de nuestros “dirigentes”.

La última “perla” que parece que entrará en este deshonroso grupo es el intercambiador vial de la Universidad Surcolombiana. Después de iniciar con cierto retraso, se ha observado un lento avance en las obras. A diario se ven unos pocos trabajadores que laboran con horario de congresista. Y al comenzar la ejecución del proyecto, se conoció que los predios aledaños pertenecientes al empresario huilense Hernando Falla -actualmente confiscados-, no fueron negociados previamente.

Toda esta imprevisión obviamente generará sobrecostos y lo peor, aumento en los tiempos de ejecución e inconvenientes de movilidad que deberán sufrir los habitantes del norte de la ciudad y estudiantes de la USCO. Además, la vía que conecta la carrera 1ª con la Avenida Pastrana (esquina de USCO) es una verdadera trocha y el contratista no ha cumplido con su obligación de tener optimas las vías de acceso.

Mientras todo esto ocurre, ¿Qué estarán pensando los órganos de control?

(*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho – Universidad Surcolombiana).


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