La constituyente de Roy Barreras
Desde el mes de agosto de éste año, el hoy Senador del Partido de la U, ROY BARRERAS, ha venido hablando de la necesidad de que el Presidente de la República convoque una Asamblea Nacional constituyente para lograr la eficacia de los Acuerdos de paz firmados con las antes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y efectuar la reforma a la justicia.
Nada más inoportuno e inviable. Inoportuno, por cuanto estamos a menos de seis (6) meses de elecciones al congreso y un poco más para la elección del nuevo mandatario de los colombianos. Si ya estamos cansados con elecciones y más elecciones, de consultas previas, de consultas populares, cómo hablar de una nueva elección para modificar un texto constitucional que no alcanza sus 30 años de vigencia.
Inviable, por cuanto se trata de situaciones para con las cuales ya el ordenamiento jurídico tiene vías ordinarias: Para los acuerdos con las FARC, se aprobó el trámite vía fast track que agilizaba la emisión de normas de tipo legal para la implementación de los acuerdos y para la modificación a la Administración de Justicia se ha establecido constitucionalmente el mecanismo de las Leyes estatutarias.
Cosa diferente es que, a la fecha, el actual Gobierno Nacional, ha perdió legitimidad y ya no encuentra eco en las bancadas políticas para la implementación de los acuerdos, tal vez por la tranquilidad que dio el aprobarlos y no apresurarse a implementarlo. En cuanto a la reforma a la justicia, la que parece ser un afán nacional, es evidente que ni el Gobierno, en más de siete (7) años, ha logrado promover un ajuste serio a esta rama, quizás por el mismo interés que tuvo el anterior mandatario nacional para dejar las cosas tal cual.
No es sano ni sensato que, con tan evidente deslegitimación de las instituciones, con una crisis económica galopante –agravada por la inmigración de venezolanos-, ahora creamos que, con más instituciones, que en últimas se conformarán por muchos de los actuales legisladores, se busque lago que hasta ahora no se ha logrado.
Por qué más bien no asumir la responsabilidad por haber tardado tanto en la eficacia en lugar de darle eficacia a los acuerdos?.
Creo que como en muchos casos, ésta iniciativa de constituyente que promueve el Senador, es otro más de su caprichos y ataques por conseguir protagonismo en aras de ganar votos con el Gobierno, como siempre ocurre cuando no se aprueba lo que es de su gusto, pero una muestra más de su acostumbrada insensatez.
