La Comisión de la Verdad
Nuevamente la opinión pública se encuentra altamente polarizada, por la designación de los once miembros que integrarán la Comisión de la Verdad y que se encargarán de escuchar a todas las víctimas, para generar una verdad, para lograr una sana convivencia y por consiguiente lograr una verdadera reconciliación nacional. Se buscaron personas que tuvieran probada capacidad de empatía con todo tipo de víctimas y no solo con las de un lado o el otro y que tuvieran un cierto equilibrio de experiencias. Se designaron algunos académicos que fueran especializados en temas relacionados con la investigación social, histórica, con un claro rigor metodológico, pero que existieran personas que estuvieran muy cerca de las víctimas. Aquí, es donde se encuentra el meollo del problema. Muchas de ellas, presentan un sesgo político, afines a la defensa de los exguerrilleros, que son los mayores culpables de los crímenes de lesa humanidad y de los delitos terroristas más violentos que haya tenido la sociedad colombiana durante más de cinco décadas. Aunque conocen de fondo el derecho internacional humanitario, no se puede dejar a un lado el sesgo político que presentan los mismos.
Desde que se inició el presente gobierno de Juan Manuel Santos Calderón, se comprometió a luchar para lograr un Acuerdo de Paz, y que se logró con la renegociación del mismo, la desmovilización del grupo narcoterrorista más tenebroso que haya tenido la república. Esto ha generado el punto de discordia entre los voceros del Centro Democrático y los demás sectores políticos que conforman la Unidad Nacional, que son los que se han convertido en los defensores a ultranza de los Leyes y Actos legislativos que han hecho tránsito en las instancias legislativas, para dar cumplimiento con la fase de implementación de los mismos. Desde el mes anterior, los sectores de cambio radical y un ala del conservatismo, en un momento crucial cuando se necesitaban las mayorías para aprobar la JEP, que la ha tenido tambaleando y que ha tenido en serios aprietos el continuismo de la fase de implementación del mismo proceso. Pero hay que reconocer, que se buscar recuperar la historia de la verdad de los hechos criminales más grandes que se presentaron durante el conflicto armado. Ojalá los sindicados que les toca acudir a la misma cuenten la verdad y solamente la verdad, para que la sociedad colombiana, pueda escuchar todos los detalles de los mismos. Pero hay que anotar que empezamos un periodo electoral, donde unos de los ejes de debates se van a centrar en el futuro del proceso de paz. El camino del mismo no es fácil. A partir de este momento, ya se conocen los nombres que la integrarán. Este será un mecanismo creado en virtud del Acuerdo Renegociado de Paz con las Farc, con el objetivo de establecer una verdad no judicial, la cual no será vinculante.
