La columna de Toño: “Jesús maestro: camino, verdad y vida”
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En el Evangelio de este 5º domingo de Pascua, Jesús anima a sus apóstoles abatidos por la previsión de las dos tradiciones, la de judas y la de Pedro. Apliquemos esto a lo que estamos viviendo hoy con esta pandemia.
El desánimo siempre ha sido una tentación de las más letales y sutiles del cristianismo: es la tentación del miedo de haber perdido el tiempo y de no saber a dónde ir, de no saber qué nos va a pasar después del covid-19.
La presión de las cosas los llevan a crear unos ministerios para el cuidado de las viudas, mientras ellos se dediquen por completo “a la oración y al ministerio de la palabra”. A qué nos dedicamos nosotros hoy?
Pedro a su vez en la primera Carta les recuerda a los suyos que son “piedras vivas” en la construcción del templo espiritual que es la iglesia, “linaje escogido, sacerdocio real, nación santa y pueblo adquirido por Dios para pregonar las obras maravillosas” de Jesús (1 Pe. 2, 4-9); de esta manera el pueblo fiel que tiene su santidad y su sacerdocio cumple una misión específica dentro de la Iglesia y amplía como piedras vivas el cuerpo de Cristo. Recordemos que hoy somos piedras vivas de Jesús.
Después de dar a sus discípulos la ley fundamental de la vida cristiana, Jesús anuncia su partida y les dice que Él vuelve y se va a prepararles un lugar, y luego regresará por ellos.
A la pregunta de Tomás sobre cuál es el camino para seguirlo, Jesús con su pedagogía admirable les manifiesta que Él es “el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn. 14, 6).
Sabemos que desde el momento de nacer, cada ser humano empieza un camino. A dónde irá ese camino? Todo camino tiene una meta y la vida misma es un camino, así vivir es caminar y morir es agotar el camino.
Hoy muchos que a nombre de la ciencia, la sociología y la filosofía pretenden enseñar el camino de la vida, pero luego esos caminos están equivocados, son falsos porque lejos de llevar a la vida conducen a la desesperación y a la muerte.
Jesús en cambio no nos dice: “les enseño lo que deben recorrer y les dejo un tratado de verdad que deben creer, sino ‘Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida’”.
Jesús es el Camino, lo demás son sendas tortuosas y callejones sin salidas. Él expresa el dinamismo de la vida, disposición de marcha hacia la meta del hombre que es la casa del Padre donde hay muchas moradas.
Él es la Verdad, todo lo demás son parte de verdad que es la verdad misma.
Él es la Vida, lo demás es simulacro de vida; las nuevas y poderosas energías descubiertas producen más muerte que vida y no le dan al hombre ni un átomo de fuerza moral. Hay que permanecer en Jesús para poder llegar al Padre, y así poder hacer lo que Él hizo y aún cosas mayores como Él mismo lo promete en el mensaje de hoy.
Hoy Jesús nos dice que creamos y confiemos el Él, a pesar de todo lo que conlleva el vivir con el enemigo silencioso del Covid-19.
Aprovecho la ocasión para felicitar a todas nuestras madres en su día, los invito a orar y dar gracias a Dios por todas ellas.
