martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2018-12-15 02:53

La Colombia de los sepulcros blanqueados

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 15 de 2018

Por: Luis Humberto Tovar Trujillo

Esa Colombia Humana de que mucho hablan, donde la histeria, la irracionalidad y terrorismo, son sus grandes patrocinadores, no deja de ser mas que una propuesta de barbarie.

Recientemente hemos vivido episodios, donde se demuestra que ni siquiera la vida de los animales, es motivo de respeto y admiración, sino por el contrario, de desprecio, y es utilizada para realizar espectáculos contra personas e instituciones; es una de esas formas despreciables de la condición humana.

Eso fue lo que recientemente se vio, cuando desadaptados, y peor una mujer a quien se cree debe ser protectora de la vida, lanzó en nombre y representación de esa organización, que se cree política, pero en el fondo tiene más ribetes de delictiva, llamada Colombia Humana.

Supuestamente utilizada como forma de organización, que aglutina hasta bárbaros, dícese, como plataforma para la conquista del poder político, liderado hasta donde se tiene conocimiento, por un individuo que recibió unos fajos de dinero en condiciones de clandestinidad.

Las formas en que ocurrieron los hechos, las características de modo, tiempo y lugar, y lo reciente del acontecimiento de los fajos de billetes presentados a la opinión publica por una miembro del partido Centro Democrático, partido de gobierno, no dejaban otra alternativa que pensar, quiénes eran los autores de tan macabro hecho, y efectivamente fueron los que tienen como credo la Colombia antes que Humana, inhumana.

Efectivamente así fue reconocido posteriormente, ante tanta evidencia, dejando al descubierto una vez más, que quienes promueven el socialismo del siglo XXI, con disfraces conmovedores y llamativos a los sentidos de los electores, como la Colombia humana, no son más que barbaros disfrazados de ovejas, como sepulcros blanqueados, para engañar incautos y asumir la dirección del Estado, y llevar a estados de postración y de miseria a la sociedad, como en el caso venezolano, donde han llegado los migrantes de ese país a abandonar a sus hijos en tierras cucuteñas.

Un desastre de sociedad; donde estafando toda una filosofía de los derechos humanos, porque se han apropiado de ella, del respeto al medio ambiente, la defensa a la vida en la búsqueda de la paz, cuando no se respeta ni la vida de los animales y en señal de desprecio, los lanzan contra otros seres humanos, los congresistas, como un gesto, creen ellos, de reivindicación de la catástrofe moral de quienes la predican, rasgándose las vestiduras hasta el éxtasis, engañando a todo un pueblo como apóstoles contra la corrupción. Barbaros.