La candidatura conservadora
Como tengo la certeza de que muchos de los amables lectores bien conocen mi militancia dentro del conservatismo, considero que no les preocupará que hoy me ocupe de referirme al proceso acordado para escoger el candidato del partido a la gobernación. A quienes no tienen esa misma militancia, les anticipo mis disculpas.
Lo primero es señalar que los aspirantes CHAVARRO- PERDOMO y RAMIREZ son figuras reconocidas dentro de la colectividad y en el ámbito regional. Su decisión de acogerse al mecanismo de la encuesta obligándose seriamente a respetar el resultado y a acompañar con decisión a quien la gane, es un gesto que merece ser valorado como sensato y responsable. Sin embargo, no lo considero el mejor mecanismo.
Sus antecedentes personales, sus ejecutorias, la lealtad partidista y desde luego su idoneidad ética y profesional les permite convocar no solamente a su partido sino también a otros sectores de opinión que serían indispensables para obtener la victoria. No obstante, debo decirlo con franqueza y con respeto; RAMIREZ debería renunciar a su aspiración debido a la vinculación penal de que ha sido objeto recientemente, por presuntos actos de corrupción cuando ejerció la Alcaldía de la ciudad. Si bien es cierto tiene derecho a la presunción de inocencia también lo es que participar en tal condición genera desconfianza.
Los tiempos que corren exigen sin dobleces que quienes aspiren a ocupar un cargo de elección popular o a ejercer función pública, deben exhibir una trayectoria sin mácula y un serio compromiso de combatir la corrupción y la politiquería clientelista que tanto daño han causado a los colombianos.
También debo decirlo con franqueza. La encuesta no es un mecanismo estatutario y no me parece que constituya la garantía de que se escoja a quien represente la mejor alternativa. Prefiero la Consulta Abierta que SÍ es estatutaria y tiene la enorme ventaja de medir la aceptación de cada candidato al interior y por fuera de la colectividad; les exige estructurar un programa serio de gobierno; ir consolidando apoyos de otros sectores; y lo más importante, estimula la democracia interna para evitar que continúe la manipulación de quienes han usufructuado la dirección y las dignidades de la colectividad.
La realidad es que todavía existe la posibilidad legal, hasta el martes 26 de febrero, para que la colectividad decida utilizar la democracia interna e incluso, de acordar con el CD una Consulta interpartidista. El tema del costo es un sofisma de distracción pues la ley permite que todos los partidos tengan la oportunidad de acogerse a la Consulta. Otra cosa es que a quienes les interesa mantener sus privilegios la democracia interna les resulta inconveniente, pues sin ella en los partidos, seguiremos padeciendo las alianzas por debajo de la mesa inspiradas por quienes manipulan a las colectividades a través de sus jefaturas clientelistas, con el único fin de mantener sus personales intereses y privilegios.
Si CHAVARRO y PERDOMO realmente desean demostrar sus condiciones de liderazgo e independencia, deberían acudir a la democracia e incluso proponer la Consulta Interpartidista con el CD. Además, cada uno tendría que ofrecer una propuesta programática seria, realista, sin demagogia, dirigida a superar los atávicos niveles de pobreza y corrupción que han dominado el escenario político regional.
Por otra parte, de no ser factible la consulta interpartidista con el CD, quien obtuviere la nominación en la interna abierta, tendrá que promover y aceptar alianzas que garanticen el triunfo. Pero tales alianzas no podrían ser incoherentes ni coyunturales. En tal sentido la realidad política del partido es que su natural aliado ideológico y programático no es otro que el CD, cualquiera otra, además de incoherencia generaría desconfianza y falta de credibilidad en la militancia y sus simpatizantes, pues debe recordarse que el conservatismo se ha declarado como partido de gobierno.
